La Casa Blanca y la FIFA mantienen este viernes contactos de última hora para revisar los riesgos sanitarios asociados a la mala calidad del aire antes de la final del Mundial de este domingo entre España y Argentina en el MetLife Stadium, en East Rutherford, Nueva Jersey, según varias fuentes. Lo que quieren aclarar es cuánto puede afectar el humo de los incendios forestales de Canadá, tanto a los jugadores como a los miles de aficionados que irán al estadio.
No es un asunto menor. Esa nube ya ha pasado por varias ciudades del noreste de Estados Unidos y su comportamiento sigue siendo difícil de prever. Para la hora del partido, el pronóstico del viernes situaba la calidad del aire en nivel “moderado”, con un índice AQI de 63, de modo que, en principio, el escenario parecía controlable. El problema es que en los últimos días las condiciones han cambiado con mucha rapidez.
Esas fuentes señalan que funcionarios de la Casa Blanca tienen previsto reunirse con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para revisar cómo podría influir el aire contaminado en la final. La vigilancia se ha reforzado porque el área de Nueva York y Nueva Jersey ya ha vivido episodios con niveles de AQI clasificados como “insalubre para toda la población” e incluso “muy insalubre”.
La situación sigue abierta por la dimensión de los incendios en Canadá. Cientos de fuegos continúan activos y más de 100 siguen fuera de control, lo que obliga a mirar los datos ambientales casi en tiempo real. De hecho, un representante del Servicio Meteorológico Nacional estaría trabajando desde la sede de la FIFA para seguir la evolución de la calidad del aire y ayudar en las decisiones sobre seguridad.
Los expertos recuerdan que los deportistas están entre los más expuestos cuando compiten al aire libre con humo en el ambiente, porque el esfuerzo intenso hace que inhalen más contaminantes. Entre los efectos más habituales citan escozor de ojos, irritación de garganta y pulmones, tos, dolor en el pecho, fatiga y una bajada del rendimiento físico. Para el público, la exposición también puede traer problemas, sobre todo en niños, personas mayores y quienes padecen asma o enfermedades respiratorias.
Por ahora, aplazar o mover el partido a otra sede parece poco probable, siempre de acuerdo con fuentes cercanas a la FIFA.
Aun así, la mala calidad del aire ya ha trastocado otros eventos deportivos en Norteamérica. Ha habido aplazamientos o cancelaciones de un partido de la Major League Soccer (MLS), un encuentro de la Major League Baseball (MLB) en Filadelfia, un torneo de golf en Toledo y una FIFA FanFest en Toronto. Y al peso deportivo del choque entre España y Argentina se suma otro factor: la asistencia prevista del presidente Donald Trump, según varias fuentes, lo que añade todavía más presión política y logística a la jornada. No se sabe qué umbral de AQI activaría un plan de contingencia ni si, llegado el caso, la final podría aplazarse o cambiar de sede.