Baldur’s Gate 3 vuelve a estar en boca de todos estos últimos días por culpa de True Third-Person Camera, un mod de Relysia publicado en Nexus Mods que cambia la clásica perspectiva isométrica del juego por una cámara al hombro y que, de paso, se ha vuelto viral.
La conversación no va solo de lo espectacular que se ve, sino de algo bastante más antiguo en términos de diseño: qué gana un CRPG, y qué deja por el camino, cuando cambia la manera de mirar su propio mundo.
La idea de True Third-Person Camera se entiende al instante, aunque luego en pantalla llame mucho más la atención de lo que parece sobre el papel: reemplaza la vista superior de Baldur’s Gate 3 por una perspectiva en tercera persona mucho más pegada al personaje, en la línea de muchos RPG modernos de acción y aventura.
Pero el mod no se queda en mover la cámara de sitio. También añade campo de visión dinámico y transiciones suaves al agacharse, así que el movimiento se siente más natural.
Eso sí, no rompe del todo con la lógica original de Baldur’s Gate 3. Cuando toca apuntar hechizos o saltar, por ejemplo, la cámara vuelve de forma temporal al sistema estándar para no perder legibilidad, un detalle decisivo en un juego tan apoyado en sistemas.
El mod saltó al debate general después de que Brator News compartiera en X un vídeo de demostración, un clip que sumó millones de visualizaciones y que, claro, dispara el hype mucho más allá del público habitual de Nexus Mods.
Entre quienes lo defienden, la palabra que más se repite es inmersión.
Ver al protagonista de cerca cambia cómo se percibe Faerûn, acerca al jugador a las animaciones y a la puesta en escena, y hace que la exploración recuerde más a juegos como Dragon Age: Origins o incluso The Witcher. Para ese grupo de usuarios, el mod no traiciona a Baldur’s Gate 3. Simplemente propone otra manera de vivir su historia.
Los detractores lo ven justo al revés.
Para ellos, la cámara isométrica no es un adorno visual ni una costumbre heredada, sino una herramienta central para el combate táctico, la lectura del terreno y la gestión del grupo. Desde ese punto de vista, la tercera persona puede servir para pasear o para hablar con NPC, pero choca con la claridad que necesita una experiencia pensada así desde el principio.
La discusión también ha vuelto a poner sobre la mesa otra pregunta: si Larian Studios debería ofrecer un modo opcional en tercera persona en sus próximos proyectos.
Por ahora, el estudio ya ha dejado caer que sus siguientes juegos seguirán una propuesta de cámara mucho más cercana a la vista por defecto de Baldur’s Gate 3. Falta ver si Larian Studios termina cambiando de idea.