Bajo el capitalismo existe una paradoja casi cómica: se puede tener un producto tremendamente exitoso y aun así perder dinero. Vender mucho, que la crítica lo reciba con halagos y estar nominado en todas las quinielas a juego del año ya no es suficiente para muchos videojuegos. Necesitan romper todas las escalas inimaginables para justificar sus costes. Algo que le ha ocurrido a uno de los mejores juegos del año pasado: Alan Wake 2.
Según ha informado Remedy en su último informe financiero, Alan Wake 2 todavía no ha recuperado sus costes de desarrollo y marketing. Habiendo vendido 1.2 millones de copias hasta febrero de 2024, eso no ha sido todavía suficiente como para recuperar los costes de producción del juego. Incluso si eso los sitúa cerca de hacerlo, según confirmaron el mes pasado.
Todo esto nos lleva a una situación aparentemente contradictoria, pero no necesariamente negativa para Remedy. Sus ingresos disminuyeron en un 22.2% en el tramo final de 2023, pero al mismo tiempo, Tencent ha aumentado su participación en Remedy hasta hacerse con el 15% de su accionariado. Algo que probablemente tenga que ver con el hecho de que tienen cuatro juegos en producción. De los cuales conocemos todos los detalles de en qué estado de producción están.
Las razones para este fracaso monetario, al menos por el momento, han contribuido la relativamente limitada distribución del juego. Habiendo sido lanzado en PlayStation 5, Xbox Series S, Xbox Series X y PC, el hecho de haber sido un lanzamiento exclusivamente digital y haber sido lanzado sólo en la Epic Games Store ha podido dañar el número de sus ventas. Algo que podría cambiar si en el futuro se lanzara también una edición física y/o se lanzara también en otras plataformas digitales con un mayor tráfico de usuarios, como Steam.
Es por eso que si bien Alan Wake 2 es uno de los grandes éxitos de 2023, parece que aún está en camino de ser un negocio redondo. Algo que no dudamos que acabará siendo, dada su altísima calidad y que seguiremos hablando de él en los meses y años por venir. Incluso si resulta un poco desmoralizante descubrir que ya no sólo vale con triunfar. Hay que hacer estallar el mercado.