La saga Alien ha sido un emblema del cine de ciencia ficción desde sus inicios, pero pocos capítulos han generado tanta controversia como Alien: Resurrection, lanzada en 1997. Considerada por algunos como una entrega arriesgada y original, la película no logró el mismo nivel de entusiasmo entre todos los fans. Un elemento destacado de la producción es la mezcla de ADN humano y alienígena que permite la resurrección de Ripley, interpretada por Sigourney Weaver, lo que fue recibido con escepticismo por muchos seguidores de la franquicia.
Álien con acento español
Previo a su llegada a manos de Jean-Pierre Jeunet, reconocidos directores como Álex de la Iglesia, Danny Boyle y Peter Jackson mostraron interés en dirigir esta cuarta entrega. De la Iglesia, en una entrevista, reveló que recibió la oferta mientras estaba en el rodaje de Titanic, aunque ya tenía un compromiso con Perdita Durango, lo que le impidió aceptar la propuesta. A pesar de esto, el director español confiesa que le habría gustado ser parte de una saga tan icónica.
Desde su estreno, Alien: Resurrection ha tenido una recepción polarizada tanto en taquilla como en crítica. La película recaudó 161 millones de dólares mundialmente, un monto que, aunque sólido, quedó por debajo de las expectativas y los ingresos de las entregas anteriores. Este proyecto se encuadra dentro de un contexto problemático para la franquicia, que buscaba revitalizarse tras la crítica mixta de Alien 3.
Para los fans que desean revivir la saga, todas las entregas de Alien están disponibles actualmente en Disney+. Esta oferta permite tanto a los nuevos espectadores como a los veteranos disfrutar de las aventuras de Ripley, así como de los diferentes estilos visuales y narrativos que han caracterizado a cada entrega. En un momento en que los debates sobre las direcciones creativas en la franquicia resurgen, este es un buen momento para reflexionar sobre su legado.