El futuro de la trilogía depende del rendimiento en taquilla de 28 años después

Esta semana se estrena ’28 años después’, la tercera entrega de la aclamada saga de infectados que comenzó en 2002 bajo la dirección de Danny Boyle. Esta nueva película, que ha generado gran expectación, marca un regreso a una franquicia que capturó la atención del público con su enfoque innovador. Sin embargo, a diferencia de sus predecesoras, Cillian Murphy no formará parte del elenco de esta entrega, aunque se confirma su presencia en la segunda parte.

El destino en manos de la taquilla

’28 años después’ se convierte en la película más cara de la serie, con un presupuesto de 60 millones de dólares, lo que plantea un riesgo considerable para Sony. Esta fuerte inversión obliga a que la película sea también la más taquillera de la franquicia para ser considerada rentable. Las proyecciones iniciales estiman que podría generar 30 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos, cifra que representa solo una fracción de lo que necesita para justificar el coste.

Para contextualizar, ’28 días después’ se realizó con un presupuesto de 8 millones y obtuvo una recaudación de 82,8 millones de dólares, mientras que ’28 semanas después’ tuvo un costo de 15 millones y recaudó 65 millones. Por lo tanto, ’28 años después’ debe superar estas cifras si desea ser vista como un éxito financiero.

La incertidumbre persiste en cuanto al futuro de la trilogía, a pesar de que Danny Boyle ha expresado interés en dirigir la tercera entrega. Sin embargo, el destino de esta secuela depende en gran medida del rendimiento en taquilla de la película actual. Si bien las expectativas son positivas, con la posibilidad de que tenga un buen desempeño, la industria del cine es volátil y puede cambiar rápidamente; este estado de cosas es un recordatorio de que, aunque las expectativas sean altas, el futuro de ’28 años después’ es incierto.