Esta semana, Phil Spencer se ha desvelado (una vez más) como uno de los mayores villanos de la industria de los videojuegos. El cierre de los estudios de Bethesda, incluyendo a Tango, los creadores de ‘Hi-Fi Rush’, ha llevado a la impotencia a gran parte de los jugadores, que solo han podido mostrar su desacuerdo haciendo review-bombing al estilo ‘Helldivers 2’… o atacando directamente al ejecutivo de Microsoft.
Es un aPhilcionado
Obviamente no le han tirado huevos a la cara ni le han retado a un combate de boxeo: ha sido muchísimo más sutil. Y es que actualmente la saga ‘Fallout’ tiene un resurgimiento imponente, como todos sabemos, gracias a la serie de Amazon Prime Video. ‘Fallout 76’, en particular, como juego multijugador online, está recibiendo una nueva ola de fans, que, por lo general, actúan con buena fe.
Hasta que uno ha decidido bombardear sin perdón un campamento en particular: P3. O sea, el de Phil Spencer. Una y otra vez. Y junto a él, toda la comunidad le ha seguido, como manera de decirle lo que piensan sobre sus decisiones ejecutivas: cierras nuestros juegos, bombardeamos tu casa (virtual). Además, no es que sea precisamente fácil conseguir acceso a misiles nucleares en el juego: hay que hacer un buen puñado de misiones secundarias hasta llegar allí.
Si quieres hacer algo así, desde luego, es porque lo has pensado a conciencia y a sangre fría. Cuando ha sido entrevistado, el autor de los ataques iniciales, real1090jake, ha afirmado que no es nada personal, tan solo “un objetivo personal después de acabar el juego”. Es más, llevaba semanas pensándolo y ahora, por fin, ha visto el momento perfecto. ¿Francamente? Esto es lo menos que Spencer se merece después de echar a tantísimos profesionales a la calle. Poco me parece.