El menú de Inicio de Windows 11, una de las herramientas más icónicas de los sistemas operativos de Microsoft, está lista para un nuevo salto de calidad. Concretamente, en Windows 11, la novedad que llegará al menú Inicio será un panel de widgets que, como añadido, aportará una nueva capa de profundidad a su experiencia de uso y a las posibilidades de personalización que los usuarios tendrán, con este cambio, al activar Inicio en sus ordenadores.
Un panel para personalizar la experiencia
Tal y como muestran insiders por redes sociales, el menú Inicio está preparándose para dar un importante salto cualitativo próximamente. Si también mencionamos anteriormente la integración de Copilot en la personalización y ajustes del sistema, este sería otro paso en la misma dirección para brindar a los usuarios de nuevas herramientas que puedan ampliar su experiencia general a la hora de utilizar un PC de igual modo que en los móviles.
Los widgets, de hecho, una herramienta que se ha puesto de moda especialmente desde que comenzaron a popularizarse los smartphones, tienen la particularidad de que cada usuario puede decidir si usarlo o no, dónde ponerlo, o qué quiere ver en concreto, por lo que el añadido de Widgets a Inicio es una mejora muy positiva para los usuarios.
Windows 11 sigue por detrás de Windows 10
A pesar de todas las mejoras que Windows 11 está llevando a cabo para hacer de su servicio un ecosistema mucho más atractivo, la realidad es que, a día de hoy, Windows 10 sigue aglutinando casi el 70% del tráfico mundial en Windows, casi triplicando el discreto 26% de usuarios con los que Windows 11 cuenta en la actualidad. Por ese motivo, Microsoft sigue sacando mejoras en Windows 11 que incentiven a los cientos de millones de usuarios que siguen decantándose por seguir usando Windows 10.
Sin embargo, hay un problema latente en que haya tantos usuarios en Windows 10 a estas alturas. Y es que, en menos de año y medio (concretamente, en octubre de 2025), el soporte de seguridad de Windows 10 cesará, o al menos, dejará de hacerlo gratuitamente. Esto sitúa en el futuro a un abismo a cientos de millones de ordenadores que, aunque los usuarios lo deseen, no pueden dar el salto a Windows 11 por no cumplir los requisitos de hardware. Por tanto, el desafío de Microsoft para que Windows 11 gane peso antes de esa fecha es, a su vez, una carrera contrarreloj en la que muchos usuarios dejarán de tener soporte por parte de la compañía.