Para alguien que jugó al Assassin’s Creed Black Flag con una copia de Xbox 360 en su Xbox One allá por 2015 gracias a la retrocompatibilidad de la consola, poder volver 11 años después a experimentar el que fuera uno de los viajes más divertidos de su vida como jugador era algo que (siendo sinceros) me hacía ilusión.
Pero, donde todo parecía estar de cara, también se podía volver en contra, puesto que no hay mayor traidor que el recuerdo y la memoria. Y todo lo que parecía bonito y prístino en nuestra cabeza podía ser tosco y feo en la cruda realidad del presente. Por ese motivo, el remake del Black Flag no las tenía todas consigo en un primer momento, pese a que pareciese lo contrario.
Ahora, casi 30 horas después de aventuras con Edward Kenway, ya puedo deciros qué opino de este Assassin’s Creed Black Flag Resynced. Y sí, ya habrás adivinado que el juego me ha gustado bastante, no me escondo.
Vuelta al Caribe, pero como nunca antes
Lo que menos me interesaba de aquel Black Flag era la historia de los Asesinos y los Templarios, y ahora en 2026 me ha pasado lo mismo. La gran virtud de este juego es encajar una historia maravillosa de piratas en el lore gigantesco y complejo de la saga Assassin’s Creed. Y con todo, no desentonar.
Desarrollado con la misma tecnología que impulsó Assassin’s Creed Shadows, Black Flag Resynced es un remake sorprendentemente fiel, pero no esperes una copia exacta 1:1 de lo que vino antes.
No se trata de un juego de rol como los títulos más recientes de AC. En cambio, al igual que el juego original, Resynced es un juego de acción y aventuras más sencillo ambientado en un amplio mundo abierto. A lo largo de las 30 horas que tardé en completar la campaña principal y una buena parte de las actividades secundarias, nunca tuve que gestionar montones de botín, gastar puntos de habilidad en distintos árboles de habilidades ni preocuparme de que los enemigos tuvieran un nivel demasiado alto para mí.
Lo más parecido a un RPG que tiene Black Flag es que, al igual que en el original, puedes recoger algunos recursos al atacar barcos y matar animales, y utilizarlos para mejorar tu barco pirata o tu equipo pirata, lo que te permite llevar más balas o pistolas de chispa.
Como resultado, Black Flag Resynced resulta mucho más ágil y menos recargado que otros juegos de Assassin’s Creed. Es el tipo de juego de mundo abierto que la mayoría de la gente terminará en una semana más o menos, en lugar de tener que dedicarle semanas o meses. Esto es algo positivo para mí, que soy trabajador, padre y marido (vamos, que no me sobra el tiempo).
La menor escala no solo hace que el remake resulte menos intimidante, sino que también permite que la historia de Black Flag sobre Edward Kenway (un inglés desesperado por escapar de la pobreza y convertirse en un pirata rico y poderoso) avance a un ritmo más ágil que el que suele encontrarse en los juegos de mundo abierto actuales.
Por cierto, cargarse los momentos de la actualidad en el juego y que toda la aventura discurra con normalidad en el Caribe durante la edad de oro de la piratería hace que el juego sea más directo, efectivo y divertido. Soy de los que la parte de la actualidad le sacaban de la experiencia en esta entrega.
Hundir bergantines españoles e ingleses, lo mejor del juego junto con las salomas
El océano abierto y la posibilidad de explorarlo a bordo de tu propio barco pirata siguen siendo lo que distingue a Black Flag del resto de juegos de la saga Assassin’s Creed, incluso tantos años después. Y Ubisoft ha actuado con acierto al introducir muy pocos cambios en el funcionamiento de los controles de combate naval y exploración de Black Flag Resynced en esta nueva versión.
En su lugar, los desarrolladores se han limitado a realizar pequeños ajustes, como hacer que los cañones giratorios requieran un poco más de destreza al obligarte a apuntar para acertar en los puntos débiles, o añadir modos de disparo secundarios para los distintos cañones y morteros de tu barco. Una novedad más importante son las nuevas condiciones meteorológicas, como las trombas marinas y las tormentas más intensas, que añaden un poco más de emoción a las largas sesiones de exploración del océano.
Ninguno de estos cambios, ni las mejoras visuales, han restado diversión ni libertad a la experiencia de surcar el océano en Black Flag a bordo de mi propio Jackdaw, utilizando un catalejo para avistar posibles barcos a los que enfrentarse en combate y, tal vez, abordar en busca de botín. Hace tantos años, Ubisoft dio con una forma maravillosa de controlar un barco pirata y todas sus armas y sigue funcionando de maravilla en 2026.
Enfrentarse a barcos más grandes y a fortalezas gigantescas es tan emocionante como siempre. Seguía sintiendo cómo me invadía el pánico cuando un barco me pillaba desprevenido y me acribillaba con una descarga de balas de cañón.
Fuera del combate, el barco también se utiliza para explorar el mundo abierto de Black Flag, amplio pero sin llegar a ser excesivamente grande. Aquí encontrarás muchas de las mismas actividades secundarias que aparecían en el juego original, como atacar a convoys de barcos, la posibilidad de sumergirte bajo el agua con una campana de buceo y ballenas a las que arponear para obtener materiales.
Por cierto, volver a oír todo ese enorme repertorio de salomas mientras surcamos los mares sigue siendo una experiencia maravillosa. En mi casa están hartos de oírme cantar “Leave Her Johnny” y otros Sea Shanty (como se dicen en inglés a las salomas) cada vez que enciendo la consola.
Conclusiones: Qué bueno que volviste, Edward Kenway
En su primer fin de semana, el juego vendió 2 millones de copias y ya va por los tres millones de unidades vendidas (¿cuántas copias serán en físico, PlayStation?), excediendo las expectativas de la compañía francesa. Y no es para menos, ya que el juego es una muestra de amor a un juego que marcó la vida de millones de jugadores, este humilde periodista entre ellos.
Si te gustó el Black Flag original, la compra es totalmente obligatoria, no tienes otra opción. Si te quedaste con las ganas en 2013 de jugarlo y nunca viste el momento, también estás obligado/a. Si te gustan los juegos de piratas y mundo abierto, también. Mira, hagas lo que hagas, cómpratelo, es mi consejo, ya me darás las gracias mañana.
Ubisoft, si os puedo pedir algo, es que dediquéis este cariño que habéis mostrado con el Black Flag Resynced al futuro de la saga Assassin’s Creed. Si lo hacéis, el futuro será brillante.