No os voy a negar que cuando Ubisoft dijo que el siguiente juego de la saga Assassin’s Creed iba a desarrollarse en Japón, sobre el siglo XVIII, y que los protagonistas serían una shinobi y un samurái, mi corazón se alegró. Y es que esta aventura es una que los jugadores llevábamos pidiendo a la compañía francesa desde hace más de una década.
Por suerte para muchos de nosotros, Sony lazó en 2020 un juego de Samuráis en Japón llamado Ghost of Tsushima, y consiguió hacer la espera más llevadera. Pero no nos desviemos del tema que aquí hemos venido a hablar de Naoe y Yasuke, dos personajes que se han ganado para siempre un hueco en mi corazón.
Tras llevar dos semanas con el juego y no haber sido capaces de lanzar el análisis el día que saltaba el embargo (mucho trabajo estos meses), vamos con el análisis de Assassin’s Creed Shadows, un título que consigue ser todo lo que queríamos y un poquito más.
Aterrizando en AC Shadows, bienvenidos al periodo Sengoku
Assassin’s Creed Shadows lleva la serie a través del final del período Sengoku de Japón, establecido aproximadamente entre los años 1570 y 1600 d. C., durante la época en que Oda Nobunaga intentó unificar la nación y Japón vio un aumento de los comerciantes portugueses y misioneros jesuitas.
Al igual que la dualidad del escenario histórico, Shadows siempre juega con múltiples temas a lo largo de su historia. La venganza, la angustia e incluso un sentido de pertenencia y propósito están presentes en cada misión.
Shadows permite a los jugadores intercambiar entre los dos personajes principales, Naoe, la asesina, y Yasuke, el samurái, pero solo después de las primeras 10 horas, más o menos, cuando desbloqueas a Yasuke. Que no te pase como a mí, que tras unas 10 horas sin dejar de jugar con Naoe pensé que había roto el juego al no ver a Yasuke por ningún lado.

Naoe y Yasuke, un equipo que no olvidarás
La historia de Naoe habla de su pasado como miembro del clan Iga, junto con la comprensión de su papel en la Hermandad, el misterioso gremio de asesinos que atraviesa las eras. Sus viajes por todo Japón reflejan la inmensidad del panorama cultural y político de la nación.
Ubisoft ha hecho un trabajo espléndido por educar a los jugadores a nivel cultural. El trabajo didáctico y el respeto que puede verse por parte del equipo a la cultura japonesa es increíble.
Yasuke también es la definición de un forastero. Al llegar con los jesuitas, Yasuke capta rápidamente la atención de Nobunaga debido a tamaño y color de piel. Fiel tanto al juego como a la figura histórica, Yasuke fue el primer hombre negro en Japón y el único hombre negro en la historia en alcanzar el rango de samurái.
Y como el juego representa a los dos protagonistas es curioso. Naoe es ignorada mientras deambula por ciudades y pueblos. La gente no le presta atención mientras recluta compañeros para su causa o recopila información sobre objetivos. Yasuke, por otro lado, es temido y venerado mientras viaja. Aldeanos al azar se acercan a él y se inclinan, o dicen su nombre en tono emocionado.
Una maravilla gráfica que vuelve a elevar el estándar de nueva generación
He estado jugando a Shadows en una PS5 normal y es uno de los videojuegos más hermoso que he visto en mi vida. ¿Sabes cómo te acostumbras a lo hermosos que son los juegos modernos después de unas horas y te olvidas de admirar el paisaje? Eso no me ha pasado todavía después de 15 horas con Shadows.
La luz, la arquitectura, la belleza natural de las montañas de Japón, la forma en que se pueden ver los tejados de los santuarios sobresaliendo de las copas de los árboles, la delicada belleza de las sinuosas calles de Kioto… Ayuda que las estaciones cambien cada pocas horas, lo que te permite ver literalmente tu entorno bajo una nueva luz.
Ubisoft ha querido traernos el mejor Japón posible, al menos a nivel gráfico, y lo ha conseguido. Por cierto, si jugáis en Xbox Series X o en PS5, lo ideal es jugar el Modo Balanceado, ya que tiene un alto nivel de resolución (el reescalado a 4K funciona muy bien), tiene raytracing y funciona a 40 fps.

Conclusiones de Assassin’s Creed Shadows
Y ahora vamos con lo importante: el nuevo Assassin’s Creed es uno de los mejores a los que he jugado en años. Es divertido, es apabullante, es enorme, es bonito y es una aventura con todas las letras.
Mucha gente está discutiendo si es el mejor de la década, o si es el mejor desde los originales. Yo no sabría deciros, ya que es muy personal la opinión, pero para mí es uno de los mejores Assassin’s a los que he jugado y uno de los juegos con los que más me he divertido en mucho tiempo.
El gameplay es una maravilla, el combate es desafiante y está lleno de posibilidades, el climbing y el parkour funciona mejor que nunca (o esa es la sensación que me ha dado a mí tras muchas horas jugando y buscando las costuras al juego).

Como puntos negativos, pocos que destacar. Aunque sí que me gustaría hablar de la narración, ya que esta parece inconexa y poco coherente en gran parte del juego. La sensación es que han intentado unir cientos de ideas, personajes y motivaciones y el resultado es un popurrí mal cosido. Si pones de tu parte no se lo echarás en cara, pero si eres exigente con las narraciones y te gusta que las cosas estén bien contadas, ahí el AC Shadows te decepcionará.
Como punto final, Assassin’s Creed Shadows es el mejor juego al que he jugado este 2025 y creo que es una excelente noticia para una saga que lleva con nosotros casi dos décadas y para una Ubisoft que no pasa por su mejor momento (financiero). Si estás harto de ver que todos tus amigos se van a Japón y tú no te lo puedes permitir, por 69 euros tienes la posibilidad de viajar a Japón, eso sí, a la del período Sengoku.