Apple canceló el Mac Pro con chip Extreme y, al menos por ahora, no tendría pensado un relevo directo. Eso es lo que apuntan varias fuentes e informes, después de que la compañía retirara el propio Mac Pro de su catálogo en marzo de 2026.
Durante un tiempo, Apple llegó a contemplar un Mac Pro situado muy por encima de cualquier cosa que hubiera vendido antes. El proyecto, sin embargo, nunca pasó a producto real. Sus planes incluían variantes con chips Apple Silicon de tipo Extreme que, sobre el papel, habrían duplicado más o menos el rendimiento de un modelo con chip Ultra. Al final, la compañía los descartó y el Mac Pro terminó saliendo del catálogo en marzo de 2026, siempre según esas mismas informaciones.
La propuesta consistía en desarrollar procesadores conocidos internamente, de manera provisional, como M2 Extreme y M3 Extreme. En teoría, esos chips habrían unido cuatro chips Max dentro de un único encapsulado. El chip Ultra, en cambio, combina dos Max. La diferencia era clara, y el salto de potencia que se esperaba resultaba enorme para cargas de trabajo profesionales especialmente pesadas.
Pero el proyecto se encontró con dos obstáculos muy serios, de acuerdo con varias fuentes: el coste y la demanda. Diseñar y fabricar un chip de ese tamaño, con esa complejidad, habría disparado la factura. Y Apple, por lo visto, acabó concluyendo que el mercado para un Mac Pro todavía más caro era demasiado pequeño como para compensar la inversión.
Ese marco ayuda a entender por qué Apple fue dejando enfriar sus planes hasta acabar retirando el producto por completo. La versión de 2023 ya había dejado dudas sobre la mesa, porque el Mac Pro con M2 Ultra rendía de forma muy parecida al Mac Studio con el mismo chip y, aun así, costaba bastante más.
El gran reclamo del Mac Pro seguía siendo la expansión PCIe, pero para muchos usuarios eso no alcanzaba para justificar la diferencia de precio.
El problema de fondo es que Apple Silicon cambió por completo la naturaleza del Mac Pro. La arquitectura unificada de Apple integra la memoria y otros componentes clave de una manera que mejora la eficiencia, sí, pero también recorta la modularidad tradicional que definía a este equipo.
En la práctica, el Mac Pro con Apple Silicon ya no podía ofrecer algo esencial para una parte de su público histórico: la posibilidad de actualizar la GPU con tarjetas de terceros.
Con el Mac Pro fuera del tablero, el Mac Studio se convierte en la gran apuesta de Apple para los usuarios profesionales de sobremesa. Todo indica que la estrategia de la compañía pasa por seguir actualizando ese formato con futuros chips Ultra, en vez de mantener una torre independiente para el segmento más extremo.
Los informes también señalan que Apple canceló otros planes ligados al Mac Pro durante esta transición. Entre ellos estaba un prototipo basado en Intel con el nombre en clave J170 y, más adelante, otro modelo identificado como J190 que se esperaba con un chip M3 Ultra.
Apple exploró varias opciones para intentar salvar al Mac Pro en la era de Apple Silicon, pero ninguna terminó de encajar. El resultado es que uno de los Mac más icónicos quedó desplazado por una máquina más compacta, más sencilla de explicar y, probablemente, bastante más fácil de vender.
Como suele pasar con Apple, no se sabe cuándo llegará un sucesor directo del Mac Pro.