La película de Borderlands, que se estrenó en 2024, ha generado una ola de críticas por su falta de respeto hacia el material original. Personajes icónicos como Tiny Tina y Claptrap han sido radicalmente alterados, presentando una versión de Tina como “elegida” genéticamente modificada y un Claptrap que se asemeja a un robot de presupuesto bajo con deseos de destruir a los humanos, una reinterpretación que ha dejado decepcionados a muchos fanáticos. Este tipo de transformaciones ha sido catalogado como un uso de clichés estereotipados en lugar de mantener las características distintivas de los personajes.
Nunca planifiques nada por Zoom, aparentemente
El director Eli Roth, quien no tuvo el corte final de la película, ha expresado su desconcierto sobre el resultado final. En entrevistas, Roth ha mencionado las complicaciones que la pandemia de COVID-19 trajo al proceso de producción, indicando que el rodaje y la coordinación de ensayos se volvieron cada vez más difíciles. “Ninguno de nosotros anticipó cuán complicado iba a ser con COVID”, expresó Roth, aludiendo a la dificultad de realizar regrabaciones y coordinar al elenco y el equipo en medio de brotes de contagio.
A pesar de que el respeto por el material fuente no es la única forma de crear una buena adaptación, la película de Borderlands ha sido criticada por su falta de inspiración y entretenimiento, comparándose desfavorablemente con otras producciones cinematográficas de bajo presupuesto que han logrado capturar un sentido del humor o encanto. La prensa ha destacado que la película carece de la diversión que caracteriza a otras adaptaciones, resultando en una experiencia cinematográfica que no logra conectar con su audiencia. Los críticos han manifestado que esta película no es ni siquiera “mala en un buen sentido”, sino simplemente “desinspirada”. Algo que siempre puedes comprobar por ti mismo.