El otro día, una amiga me dijo que tenía que ver Off Campus sí o sí. “¿Es buena?”, le pregunté. “No”, me dijo ilusionada, “¡Y eso es lo mejor de todo!”. Y qué queréis que os diga: sí, está bien que haya series como Off Campus, capaces de revolucionar a varios segmentos de edad sin intentar ser “una película en episodios” ni nada parecido. Es lo que quiere ser, y con eso tiene más que suficiente, algo que puede que sus fans no hayan entendido del todo.
Demasiada pasión por lo suyo
De toda la vida, los fans más fans de algo se han creído que es real, llegando a unos límites escabrosos. Por suerte, para que no ocurra lo mismo que en otros tiempos ha sufrido, por ejemplo, Star Wars, en Amazon Prime Video han tomado medidas: “La comunidad de Off Campus está construida a base de un amor profundo por las historias, y el respeto a las personas reales que las traen a la vida”. Hasta ahí bien, pero después el amor se acaba pronto.
“Pedimos a todo el mundo en este espacio que extienda ese respeto hacia nuestro reparto y las personas en sus vidas. Las cuentas que entren en un acoso dirigido no podrán seguir nuestras cuentas”. Dicho de otra manera: está muy bien que os guste la serie, pero calmaos de una vez. Esto no viene de la nada: Mika Abdalla, que protagonizará la temporada 2, anunció que se separaba de su prometido y un clip fuera de contexto ha volado por todo Internet, con amenazas de muerte incluidas. ¡Ah, eso nunca cambia en nuestro viejo Internet!
No podemos olvidar que este mismo mayo, Amazon tuvo que calmar también a los fans de El verano en que me enamoré para que respetaran a los actores durante el rodaje de la película, y dejaran de compartir los lugares donde se rueda para entrar en ellos por las buenas. “La serie es real pero la gente que interpreta a los personajes lo es”, dijo en su momento. Por algún motivo, aún hay a quien no le ha entrado en la cabecita.