Desde hoy, OpenAI está activando Scheduled Tasks en ChatGPT. La compañía la presenta como una función que empieza a desplegarse en junio de 2026 para los planes Plus, Pro, Business y Enterprise, y que sirve para algo muy concreto: que el servicio vigile cambios en la web y te avise cuando pase algo, sin obligarte a abrir la app ni a recargar una página cada pocas horas.
La propuesta es bastante directa. Le dejas encargos a ChatGPT para que controle precios, siga actualizaciones o te recuerde tareas en momentos concretos, y el sistema se ocupa de estar pendiente.
Según explica OpenAI, Scheduled Tasks permite programar acciones para una hora exacta o para franjas más abiertas, como “por la mañana” o “por la tarde”.
Todo eso se gestiona desde una página específica dentro de la interfaz, llamada Scheduled, según OpenAI. Ahí puedes ver las tareas activas, editarlas o cancelarlas. El cambio hace que ChatGPT se parezca más a un asistente que toma la iniciativa, porque ya no tiene que esperar a que le preguntes cada vez: puede seguir algo en segundo plano y mandarte una notificación cuando detecta un cambio relevante.
Era un paso bastante lógico después de otras mejoras recientes de ChatGPT, como la navegación web en tiempo real y la memoria, que ya habían ampliado bastante lo que el servicio podía hacer en el día a día.
Los usos más obvios, además, son justo los que más tirón tienen para la mayoría: vigilar el precio de un vuelo concreto, comprobar si un producto baja de precio, avisarte cuando una web publica una actualización o repetir comprobaciones de forma automática. Y de ahí salen situaciones muy cotidianas: seguir una promoción durante una campaña de descuentos, comprobar si una entrada vuelve a estar disponible, vigilar el stock de una consola o recibir un aviso cuando una tarifa de hotel cae por debajo de un límite.
Por ahora, eso sí, no es una herramienta totalmente flexible. Según OpenAI, las tareas programadas pueden ejecutarse como mucho una vez por hora, así que no está pensada para seguimiento al minuto. También indica que las tareas que se dejan sin atender pueden pausarse tras un periodo de inactividad, una señal de que el sistema sigue dando prioridad a un uso activo antes que a una automatización completamente permanente.
El movimiento va en la misma dirección que ya se está viendo en otras compañías del sector. Herramientas rivales como Microsoft Copilot o las funciones de compras de Google también están empujando automatizaciones útiles y enfocadas en resultados, sobre todo en búsquedas de productos, comparativas y alertas.
Y hay otra parte de la historia. Cuando una función trabaja en segundo plano, la comodidad suele venir acompañada de preguntas: cuanto más dependa un asistente de hábitos personales, calendarios, correos o actividad de navegación, más importa saber qué datos consulta, qué información guarda y cómo la protege. Sobre el papel, Scheduled Tasks parece una mejora pequeña. En el uso real, puede cambiar bastante la forma en que la gente utiliza ChatGPT.