Copilot Pro, el servicio premium de Microsoft Copilot que da acceso a funciones especiales basados en Inteligencia Artificial, ya está empezando a dar acceso a usuarios a su herramienta GPT Builder, un servicio con el que los usuarios pueden diseñar sus propias variaciones de IA generativa de un modo rápido y sencillo.
De esa manera, los usuarios con acceso a Copilot Pro, no solo podrán usar la herramienta base del servicio de pago de Microsoft Copilot, sino también tendrán la posibilidad de hacer que una Inteligencia Artificial otorgándole el aprendizaje que consideren pertinente para adaptar su servicio a unos requerimientos específicos, ya sean basados en texto o en imágenes generativas.
Creando una IA personalizada
Tal y como Michael Schechter, uno de los desarrolladores de Copilot, ha anunciado a través de rede sociales, la herramienta de GPT Builder ya ha comenzado a estar disponible para los usuarios de Copilot Pro, aunque, según reportes iniciales de otros usuarios, todo apunta a que, de momento, esta función solo está disponible en Estados Unidos, y todavía no se ha implementado en otras regiones.
Teniendo en cuenta las particularidades de las leyes de uso de datos que hay en regiones como la Unión Europea, se trata de algo lógico que Microsoft opte por un lanzamiento escalonado con el que se aseguran de que esta herramienta, cuyo uso puede ser delicado, cumpla con las normativas de sus respectivos territorios. Además, esta herramienta está en fase de prueba, por lo que es más sencillo sacar conclusiones con una muestra más limitada.
Plena libertad a los usuarios
De este modo, la herramienta GPT Builder le ofrece una gran libertad a los usuarios que deseen crearse una Inteligencia Artificial segmentada en funciones más concretas. A través de la opción de importar archivos para generar aprendizaje, cada usuario puede hacer de su IA un elemento personal. Además, también se puede compartir, para quienes no deseen dejar sus versiones en el ámbito privado.
Sin embargo, también puede resultar un tanto problemático, ya que cada usuario puede proporcionar un aprendizaje conflictivo o peligroso a la IA y, junto a la posibilidad de compartir esta iteración personalizada, se pueden realizar difusiones problemáticas y dañinas a muchos niveles. No se han dado detalles de cómo actuará Microsoft ante estas prácticas, aunque lo normal sería esperar que los usos problemáticos sean cortados de raíz por la compañía.