La campaña Stop Killing Games, que busca garantizar el acceso permanente a los videojuegos tras su lanzamiento, se encuentra en su fase final con la recolección de 1.4 millones de firmas en la Unión Europea. Este movimiento ha captado la atención no solo de jugadores, sino también de desarrolladores, como el estudio CRPG Owlcat Games, que ha expresado su apoyo y ha instado a la comunidad de videojuegos a defender sus derechos sobre los juegos adquiridos. Owlcat, conocido por sus títulos como Pathfinder: Kingmaker y Warhammer 40,000: Rogue Trader, publicó un mensaje en la plataforma Bluesky, enfatizando que “cada jugador merece acceso duradero a lo que ha pagado”.
La iniciativa surgió como respuesta al cierre del juego The Crew por parte de Ubisoft, que dejó a cientos de jugadores sin la posibilidad de disfrutar de un producto que ya habían adquirido, a pesar de contar con una campaña para un solo jugador. Este caso llamó la atención sobre la necesidad de que las editoras implementen planes de “fin de vida” para sus títulos, asegurando que los mismos permanezcan accesibles incluso después de que los servidores sean desconectados.
Una iniciativa que todo apunta a que está siendo un éxito rotundo
Con las 1.4 millones de firmas recogidas, la iniciativa está en condiciones de abrir un proceso que podría implicar audiencias con el Parlamento Europeo y la consideración de nuevas leyes por parte de la Comisión Europea. Sin embargo, el movimiento ha enfrentado críticas que apuntan a un “encubrimiento sistemático” de contribuciones financieras debido a la dedicación excesiva de su figura principal en la promoción de la campaña. La recolección de firmas concluirá el 31 de julio, marcando un hito significativo en la lucha por los derechos de los jugadores en la región.