La abogada general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, Juliane Kokott, se ha hecho eco de un caso peculiar que podría establecer un precedente significativo en la tributación de ingresos generados a través de videojuegos. Este caso se centra en un jugador lituano que, entre 2021 y 2023, vendió oro del popular MMORPG RuneScape, acumulando ganancias cercanas a los 415,000 euros. Sin embargo, la autoridad fiscal de Lituania le ha reclamado 46,688 euros en impuestos retroactivos, ya que sus ingresos superaron el umbral de exención del IVA para pequeñas empresas, fijado en 45,000 euros anuales.
Si ganas demasiado dinero llamas la atención de Hacienda y arruinas el negocio a todos
La controversia surge de la interpretación del jugador sobre la naturaleza de sus ganancias, las cuales intentó clasificar como “monedas virtuales”, argumentando que deberían estar exentas de IVA. Este argumento, no obstante, fue desestimado por Kokott, quien afirmó que el oro del juego debe considerarse un beneficio consumible y no una moneda que implique un intercambio por servicios futuros específicos.
El caso ha resaltado la diferencia entre el comercio de bienes en el mundo virtual y los activos digitales en términos fiscales. La abogada general abogó por la aplicación estricta de los artículos 135(1)(e) y 30b(2) de la Directiva europea sobre IVA, sugiriendo que las ganancia de este tipo de transacciones no están exentas de impuestos, a pesar de la naturaleza digital de los activos.
Esta situación podría tener repercusiones más amplias, ya que la resolución final del Tribunal de Justicia de la UE no solo determinará el destino fiscal del jugador lituano, sino que también podría redefinir cómo se considera el valor económico de los bienes digitales en toda la Unión Europea. La expectativa es que la decisión sentará las bases para la regulación del comercio virtual y su tributación en el futuro.