Ubisoft atraviesa un periodo complicado, marcado por despidos y la falta de éxito de sus recientes lanzamientos, lo que ha llevado a la compañía a una encrucijada. En este contexto, el próximo juego de la saga Assassin’s Creed, titulado Shadows, se presenta como su desarrollo más ambicioso hasta la fecha y crucial para su estabilidad futura, con un lanzamiento programado para el 20 de marzo de 2024.
Ubisoft, poniendo su mirada en Arabia Saudí
Sin embargo, la estrategia de Ubisoft no se limita únicamente a Shadows. Según reportes, la empresa habría firmado un acuerdo con el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita para financiar un contenido descargable (DLC) para Assassin’s Creed Mirage, lo que ha suscitado controversia debido a la reputación del fondo por su historial en derechos humanos. El PIF ha realizado inversiones significativas en la industria de los videojuegos, incluyendo participaciones en Nintendo, EA y Take-Two Interactive.
A pesar de los rumores sobre el respaldo financiero para el DLC de Mirage, Ubisoft no ha confirmado oficialmente esta información. En declaraciones a Eurogamer UK, un portavoz de la compañía indicó que su enfoque principal está en el desarrollo de Shadows. Esto revela una posible dualidad en la atención de Ubisoft, que parece estar explorando su legado mientras se enfrenta a un futuro incierto.
La situación también ha llevado a Ubisoft a considerar opciones de venta y asociaciones con inversores extranjeros, incluyendo al gigante chino Tencent. Este escenario ha colocado a la empresa en el ojo del huracán dentro de la industria, en un momento donde la colaboración con el PIF queda en un estado de ambigüedad, esperando más claridad. Mientras tanto, Shadows promete no solo una ambientación innovadora, sino también la adición del Animus Hub, un sistema que conectará historias pasadas y futuras, ofreciendo a los jugadores contenido gratuito, eventos exclusivos y nuevas narrativas para expandir el universo de Assassin’s Creed.