El segmento In Memoriam de los Premios Óscar 2026 ha generado controversia al no incluir a varias figuras prominentes del cine, a pesar de su duración de 15 minutos y de rendir homenaje a numerosas personalidades fallecidas en los últimos meses. Entre las ausencias más notables se encuentra la del pionero de IMAX, David Keighley, quien dejó un legado significativo en la industria cinematográfica.
Un olvido imperdonable
Geoff Keighley, hijo de David Keighley y creador de The Game Awards, expresó su profunda decepción a través de las redes sociales, afirmando: “Estoy increíblemente decepcionado y con el corazón roto de que la Academia haya obviado el nombre de mi padre”. Esta declaración ha resonado entre los profesionales del medio, quienes comparten el sentimiento de que la omisión no hace justicia a las contribuciones de David al cine de gran formato.
Durante sus 15 años como director de calidad en IMAX, Keighley fue un referente esencial en la supervisión de la postproducción de más de 500 películas, asegurando que los estándares de imagen y sonido de la marca se mantuvieran intactos. Dirigentes de renombre como Christopher Nolan y James Cameron han destacado la importancia de su trabajo, señalando que “ningún director podría rodar o proyectar cine en ningún formato hoy en día de no ser por David Keighley”, según comentó Nolan previamente.
Por su parte, Cameron recordó la colaboración que sostuvo con Keighley y su dedicación a crear la experiencia cinematográfica definitiva. “Fue un gran aliado y un firme defensor”, afirmó el director de Avatar, destacando su legado perdurable en el mundo del cine. Estos comentarios refuerzan la percepción de que la exclusión de David Keighley de la ceremonia de los Óscar es un error que muchos consideran lamentable en vista de su inmenso impacto en la industria.