Como el propio Nicolas Cage dijo hace poco, no necesita tener un papel en Marvel ni nada parecido porque, bueno, es Nicolas Cage. Reconocible en todo el mundo, querido en muchos sitios, el actor ha sabido trascender su estatus de meme (y ojo, que no es fácil, muchos han fracasado por el camino) convirtiéndose de nuevo en una de las estrellas más valoradas de Holywood… excepto por algún director que le tiene, de manera inexorable, en la lista negra.
Cage contra Chris
Precisamente, Cage ha afirmado que solo ha habido un director que le llamara otra vez después de rechazar un papel: “David O. Russell me ofreció una película hace un millón de años. Era una buena película, y dije que no, y es el único director al que he dicho que no que ha vuelto a ofrecerme otra“. No es, por lo visto, el protocolo general en un Hollywood que a veces tiene los humitos muy subidos.
De hecho, la película en cuestión será Madden, que se estrenará próximamente y estará dirigida por Russell y protagonizada por Cage. No es lo habitual, según el actor: “A la mayoría les haces daño en los sentimientos y no te llaman otra vez. Me ha pasado un millón de veces. Con Christopher Nolan, con Woody Allen, con Paul Thomas Anderson. No vuelven a llamar”. Si te estás preguntando si acaso Nic iba a ser Batman o tener un papel en Oppenheimer, debes irte mucho tiempo atrás en la carrera de Nolan.
La de Nolan fue Insomnia, sí, y la de Paul Thomas Anderson fue una película muy primitiva basada en un corto que hizo con Philip Baker Hall. Por suerte, Cage siempre responde. Como recuerda que David Bowie le dijo una vez, solo hay una manera de reinventarse: no estar cómodo con nada que haya estado haciendo. Genio y figura.