La anticipación por Avatar: Fuego y Ceniza, la tercera entrega de la exitosa saga creada por James Cameron, está en aumento a medida que se acerca su estreno el 19 de diciembre. Las dos primeras películas han recaudado más de 5,200 millones de dólares en total, lo que establece un alto estándar para la nueva producción. Sin embargo, Cameron ha expresado preocupaciones sobre el posible desempeño de la película en taquilla, incluso considerando un plan B en caso de que Avatar 3 no cumpla con las expectativas.
El plan B es retirarse
El costo de producción de Avatar 3 se estima en 250 millones de dólares, sin incluir los gastos de marketing, lo que implica que Disney necesita recuperar cerca del triple de esa inversión para ver ganancias. En un reciente discurso, Cameron declaró: “No me cabe la menor duda de que esta película ganará dinero. La pregunta es, ¿ganará suficiente dinero como para justificar hacerla de nuevo?”. Esto pone bajo un gran escrutinio la viabilidad de futuras secuelas, específicamente Avatar 4 y Avatar 5.
Si bien el director asegura que siempre estará involucrado en el universo de Avatar, también mostró disposición a retirarse si es necesario, señalando que ha pasado más de dos décadas inmerso en este proyecto. En caso de que las secuelas sean canceladas, Cameron incluso ha considerado escribir un libro para resolver las preguntas que los fanáticos puedan tener sobre la saga.
Las previsiones iniciales para el estreno en Estados Unidos son optimistas, con un pronóstico de hasta 165 millones de dólares, aunque la incertidumbre sobre el rendimiento en el mercado chino plantea un punto de inflexión crítico. La exitosa historia de Avatar podría consolidarse una vez más, pero el tiempo dirá si Avatar: Fuego y Ceniza logra mantener el fenómeno en cines, algo que Cameron espera fuertemente.