La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ha establecido su primera regla oficial sobre el uso de inteligencia artificial generativa en películas, poco antes de la 98ª ceremonia de los Premios Óscar programada para marzo de 2026.
Esta decisión surge tras un contencioso en la temporada de 2024, donde la película The Brutalist fue criticada por su uso de IA para alterar actuaciones de actores y crear dibujos arquitectónicos.
La nueva regla, recomendada por el Consejo de Ciencia y Tecnología de la Academia, establece que el uso de herramientas de IA “no afecta las posibilidades de nominación, siempre que un humano esté en el corazón de la autoría creativa”.
La controversia desata el debate sobre la ética de la IA en el cine
A pesar de que la Academia ha tomado una postura neutral, esto ha generado críticas sobre su falta de liderazgo tecnológico en un momento en que la IA está cobrando creciente protagonismo en la industria.
Aunque podría entenderse como un intento por aceptar la tecnología, esta decisión también ha dejado preocupado a un sector importante de Hollywood; durante la huelga de escritores de 2023, la amenaza de la IA sobre el empleo fue uno de los temas centrales.
Por otro lado, el uso de IA en The Brutalist ha suscitado controversias sobre la autenticidad y la ética en las actuaciones, especialmente en el caso del actor Adrien Brody, cuyas habilidades en acentos fueron mejoradas digitalmente. Esto ha llevado a preguntas sobre la legitimidad de unas actuaciones que podría considerarse que carecen de autenticidad.
Mientras que la Academia podría haber elegido prohibir la IA de forma rotunda, lo cierto es que los expertos consideran que tal prohibición sería poco realista en 2025. A medida que las películas comienzan a incorporar la IA, es probable que veamos más producciones que optan por deslindarse de este uso, con créditos que indican que no se utilizó IA, como ocurrió recientemente en la película Heretic de Hugh Grant.