El esperado juego Phantom Blade Zero ofrece a los jugadores la posibilidad de emular los movimientos de kung fu a través de avanzadas técnicas de captura de movimiento, garantizando una experiencia inmersiva y auténtica. Desde 2018, el estudio Flying Goat, ubicado en Shanghai, se ha dedicado a perfeccionar este proceso, incorporando a especialistas en acrobacias y combate para asegurar que cada movimiento sea registrado con precisión a la velocidad real de ejecución.
Unas coreografías inspiradas por uno de los más grandes
La complejidad de la captura de movimiento va más allá de los movimientos físicos, ya que los actores deben coordinar sus distancias y expresiones faciales para lograr efectos visuales convincentes en el juego. Durante una reciente experiencia en el estudio, se pudo observar cómo estos especialistas llevan a cabo las coreografías, desde la clásica postura en T, que sirve de base para el registro de movimientos, hasta la preparación cuidadosa del entorno para simular un combate real. Esto incluye el uso de cuerdas, poleas y colchonetas para garantizar la seguridad durante las acrobacias.
Los movimientos se graban a velocidad normal, lo que añade un nivel adicional de realismo a las animaciones del juego. Según el maestro Yang, que dirige el equipo, la clave para lograr una representación natural radica en capturar los movimientos a la velocidad deseada para el juego, destacando la dedicación del equipo a rendir homenaje a las artes marciales chinas tradicionales.
Además de la captura de movimiento, los involucrados en la producción también se aseguran de que la actuación sea convincente. La actuación de cada especialista afecta directamente cómo se perciben las animaciones en el juego, subrayando la importancia del compromiso y la técnica en este proceso. Con Phantom Blade Zero, se espera no solo rendir tributo a las artes marciales, sino también reconocer el arduo trabajo que se encuentra detrás de cada acción en el juego.