Sony no puede parar de causar polémicas. O eso parece viendo que, a pocas semanas del lanzamiento de su gran título del verano, Marvel Tokon: Fighting Souls, han decidido hacer un movimiento que no les beneficia en nada. Y es que 132 países del mundo no podrán jugar al mundo. No en PC, a causa de los requerimientos absurdos impuestos por la compañía nipona.
Un juego bloqueado en 2/3 del mundo
Esto se debe a que, según SteamDB, el juego está bloqueado en 132 países del mundo. Afectando a grandes porciones de África, Oriente medio y Asia, incluyendo grandes mercados como Nigeria, Zimbabwe, Egipto y Pakistan, este último especialmente famoso por sus excepcionales jugadores de juegos de lucha, el juego solo se podrá jugar en Europa, América y en ciertas partes de Asia.
La razón más probable para ello es algo que ya ocurrió con Helldivers 2: un requerimiento obligatorio de tener una cuenta de PlayStation Network, abreviado PSN, la red interna de Sony. Dado que la misma no está activa en estos 132 países del mundo, no se les permite crear una cuenta de la misma, haciendo que queden excluidos de poder jugar al juego. Algo que no tiene sentido cuando, en PC, el juego ni siquiera tiene ninguna clase de conexión con la PSN. Algo que ya generó una tremenda respuesta negativa por parte de los jugadores.
Marvel Tokon: Fighting Souls tiene lanzamiento previsto el próximo 7 de agosto para PlayStation 5 y PC. Aunque tras esta noticia, es de prever que el lanzamiento tenga más problemas de los esperados en Sony. Que, tras decidir que ya no lanzarán más juegos físicos a partir de 2028, se están enfrentando a un infierno de relaciones públicas con cada nueva decisión que están tomando en su división de videojuegos.
Sony ha anunciado por sorpresa en su blog que, a partir de enero de 2028 dejarán de publicar sus videojuegos en formato físico.La razón de ello es adaptarse “a las tendencias de los consumidores mientras su preferencia general por el medio digital supera significativamente los discos físicos”. Esto no significa que dejen de sacar videojuegos, sino que “los nuevos juegos estarán disponibles en PlayStation Store y en las tiendas únicamente en formato digital”.
Han querido aclarar, además, que esto no tendrá efectos retroactivos, ya que “esta transición no va a afectar a los juegos que ya se hayan lanzado o que se lanzarán antes de enero de 2028 en formato de disco”. Lo cual nos hace sospechar que tiene que ver con PlayStation 6 y con que su lanzamiento sea, al menos de momento, para finales de 2027. Confirmando así que sería una consola exclusivamente digital.
Esto, que puede parecer lógico dada la edad de las consolas —PlayStation 3 salió en noviembre de 2006 y PS Vita en diciembre de 2011—, solo demuestra lo insidioso del movimiento de Sony. Todos los juegos que hayas comprado digitalmente en estas consolas ya no serán tuyos. Todo lo que hayas adquirido con los años no podrás descargarlo. Si tu disco duro falla y compras uno de repuesto o adquieres una consola de segunda mano, no podrás bajar los juegos que son tuyos: habrán desaparecido para siempre con la tienda. Y ese es el problema.
La caducidad del digital
Existe un argumento a favor que es que, cuando compramos un juego digital, sabemos que estamos comprando una licencia. Algo con fecha de caducidad. Que hemos tenido muchos años para jugar en nuestra PlayStation 3 o nuestra PlayStation Vita. Y eso es justo. Sony no oculta en ninguna parte que lo que nos vende es una licencia de uso: el juego no es de nuestra propiedad. Ahora bien, ¿por qué debemos aceptarlo?
Imaginemos este mismo caso en cualquier otro aspecto de la vida. Que compráramos un libro y en 20 años viniera alguien de la editorial y dijera que debemos cederle nuestra copia del mismo, que es ilegal que lo tengamos en nuestra estantería. Esto nos parecería absurdo, si es que no directamente un abuso de poder por parte de la editorial. Incluso si en la compra del libro hubiéramos aceptado que estamos adquiriendo una licencia de uso del libro, no el texto en sí, entenderíamos que el libro, el objeto físico, es nuestro. Y con los juegos digitales ocurre lo mismo: no poseemos el juego, la propiedad intelectual, pero sí el objeto digital, la copia jugable del mismo. Y el retirarnos la capacidad de jugarlo no debería ser posible.
Sin embargo, Sony considera que sí deben ser capaces de hacerlo. No solo con sus juegos. Esta misma semana han confirmado que retirarán de su catálogo más de 550 películas y series de Studio Canal de las bibliotecas digitales de PlayStation sin reembolsos ni compensación alguna. De nuevo, excusándose en la licencia digital y a pesar de que miles de usuarios han pagado por ese producto, les privaran de algo por lo que han pagado.
La legalidad o no de esto es irrelevante. No existe ningún escenario donde, como consumidores, deberíamos permitir esta clase de comportamientos. Ni Sony ni ninguna otra empresa del mundo tiene absolutamente ningún derecho a decidir lo que privarnos de aquello que hemos adquirido.
Adiós a los descuentos de escandalo
¿Quiere decir esto que debemos apoyar necesariamente al formato físico? No necesariamente. Quiere decir que hace falta plantarse y decir “hasta aquí”. Esto demarca una clara línea roja en una larga serie de decisiones anticonsumidor en la industria del videojuego que ya hemos visto antes en otras muchas industrias. Hemos visto como en la música el salto al streaming ha llevado a que los artistas se les pague migajas en comparación con el físico. En el cine y las series con el salto al streaming y el digital hemos visto un problema con la preservación como no se veía desde los 50s del siglo pasado. Y en el videojuego parece que pueden pasar ambas.
No solo ambas, también puede pasar una exclusiva del medio: precios absolutamente abusivos. Sony tiene un completo monopolio sobre quien puede vender en su tienda online. Con su reciente cambio de políticas en la tienda, ahora es más difícil vender en la misma, por lo que gracias a este cambio será más difícil publicar en PlayStation. Y siendo que no se permiten otras tiendas digitales, no se puede comprar en otro lugar que no sea la PlayStation Store.
¿A qué lleva esto? A que los usuarios estén obligados a comprar al precio que dicte Sony. Incluso si este es abusivo. De momento pueden combatirlo gracias al físico, que suele bajar de precio gracias a una combinación de dos factores: el hecho de que al tener varias versiones compiten entre sí, bajando de precio, y el hecho de existir la segunda mano, que hace que la depreciación del producto por su uso haga que salgan más baratos. Lo cual fuerza, a su vez, que los juegos en digital bajen más rápido de precio, ya que los precios de los juegos físicos bajan a un precio lo suficientemente sostenido como para que los digitales deban hacerlo también.
Si sumamos que Sony tiene un monopolio completo en las tiendas digitales en su consola y la ausencia de una presión externa para bajar precios, ¿qué es lo más probable que ocurrirá con los precios? Lo que ya ocurre con los juegos digitales de Nintendo, que están en exactamente situación: que nunca bajan de precio y sus descuentos son ridículamente pequeños. Afectando directamente al consumidor.
Un mundo sin juegos físicos
Todo esto además afectará muy particularmente a los hábitos de personas que consumen videojuegos de maneras particulares. Hay quienes compran videojuegos, se los pasan y los venden para comprarse el siguiente. Hay quienes solo compran juegos de segunda mano. Hay quienes se compran un juego entre varios personas. Muchos de ellos, la mayoría, porque no se pueden permitir el precio de unos juegos de precios cada vez mayores. Algo que el digital cada vez pone más trabas.
Esto sin contar con el factor coleccionismo. O el factor de la preservación del medio. Especialmente porque el segundo requeriría hablar de algo muy delicado: la única preservación real pasaría porque las empresas permitan que podamos poseer los juegos y emularlos como quisiéramos. Algo de lo que deberíamos tener derecho, igual que tenemos derecho a escanear un libro y leerlo donde queramos.
Lo que pretende Sony es una medida anticonsumidor que no beneficia a nadie y puede perjudicarnos de una manera terrible. Si es que no puede acabar afectando de manera muy negativa al videojuego a medio y largo plazo. Por eso es hora de plantarse y decir que no, que este movimiento, sin otros muchos movimientos equivalentes en favor de los usuarios, no es algo que se pueda permitir. Porque de otro modo, lo que va a hacer Sony va a repercutir en los usuarios. Y muy negativamente.
Entre las constantes subidas de precio de todas las consolas parece que hay una noticia aún peor: la futura PlayStation 6 podría llegar a costar más de 1.000 dólares. Esto se ha sabido en una reciente sesión de preguntas y respuestas de Sony donde, al ser preguntado sobre el precio del hardware, Hideaki Nishino, CEO de Sony, contestó que “no pretendemos vender hardware asumiendo perdidas significativas”.
Un precio desproporcionado
Esto va en consonancia con un rumor reciente que afirma que el coste actual de los materiales de PlayStation 6 sería de alrededor de 960 dólares. Si además sumamos que a todo esto cabe sumar la mano de obra, el transporte, los intermediarios y posibles subidas de precio futuras, esto bien podría situar la consola muy por encima de los 1.000 dólares cuando llegue a las tiendas. Al menos, si no rediseñan la misma o no bajan los precios de los componentes de forma dramática. Algo que sería un serio problema para los consumidores.
Especialmente considerando que esta no siempre ha sido la política de Sony. Anteriores consolas de PlayStation han sido muy subsidiadas. Perdiendo hasta a alrededor de 200 dólares en sus primeros años de vida por PlayStation vendida, en Sony vendían la consola muy por debajo de su precio de fabricación buscando ganar beneficios a través de la venta de software. Algo que parece que ya no será su plan en la siguiente generación.
Buscando lanzar PlayStation 6 en 2027, si se cumple y lanzan la consola a más de 1.000 dólares, es difícil imaginar un escenario en que esta consola tenga el mismo impacto que sus predecesoras. Pero con la crisis de RAM extendiéndose, como mínimo, hasta bien entrado el 2028, no parece que en Sony tengan a día de hoy muchas alternativas al respecto.
Sony tiene un problema con su tienda digital. La PlayStation digital tiene una cantidad importante de shovelware, juegos hechos no solo con poco esfuerzo, sino que aportan poco o ningún valor; hechos solo para sacar dinero del jugador. Algo que parece que en la compañía quieren atajar de una forma radical. O al menos eso afirma un publisher afectado por estos supuestos cambios.
Un cambio que no han declarado públicamente
No es que hayan desaparecidos cientos o miles de juegos de repente, sino que Afil Games, un publisher de videojuegos pequeños, ha afirmado que varios de sus juegos han sido retirados de la PlayStation Store. “Como muchos ya sabréis, desde principios de este año PlayStation ha estado implementando normas más estrictas para publicar juegos en su plataforma” ha dicho en su cuenta de X, afirmando que “debido a estas nuevas reglas y a que no encajan con nuestro modelo de negocio, PlayStation ha decidido no seguir con su colaboración con Afil Games para futuros lanzamientos en la consola”.
Los juegos de Afil Games son, en apariencia, inofensivos. Juegos fáciles de superar y que se caracterizan por ser atractivos para quienes quieren conseguir trofeos fáciles. Pero debido a que muchos de sus juegos son muy parecidos entre sí y apenas sí exigen ninguna clase de input por parte del jugador, Sony ha decidido no permitir su publicación en su plataforma. Endureciendo así las normas de publicación en la PlayStation Store.
Si bien en Sony no han confirmado nada al respecto, es de esperar que se vea en un futuro un cambio en la cantidad de juegos de baja calidad en la plataforma. Algo que también ocurre en las demás plataformas, particularmente en la Switch Store y Steam, plagadas de shovelware. Siendo uno de los mayores problemas de las tiendas digitales actuales.
Tekken es una de las franquicias más longevas de la industria del videojuego. Al menos, cuando hablamos de los juegos de lucha. Yendo por su octava entrega, con un fandom muy dedicado y con sus orígenes en los salones arcade, con 32 años a sus espaldas, es una serie veterana a la cual pocas pueden hacerle sombra. Y por eso es interesante comprobar el largo camino que ha recorrido en todo este tiempo.
O eso parecen pensar en HAMSTER Corporation, que en su iniciativa Arcade Archives 2 han decidido recuperar TEKKEN. El primero de todos. El original. Pero no el que hemos jugado casi todos, la versión de la primera PlayStation, sino la que hemos jugado aún menos: la de salones arcade. Perfectamente reproducida con diferentes modos de dificultad y diferentes ajustes de juego, además permite competir con jugadores de todo el mundo en un sistema de puntuaciones para conseguir ser el mejor jugador de TEKKEN del planeta.
Un juego con historia
Esta primera entrega de la franquicia apareció en la placa arcade Namco System 11, una potente placa de 32bits basada en la tecnología de Sony con la que buscaban responder al Sega Model 2 de SEGA y juegos como Virtua Fighter 2. El resultado fue juegos míticos como Tekken y su secuela Tekken 2, pero también clásicos como Soul Edge y Dunk Mania, o juegos menos conocidos, pero muy valorados por el público especializado como Xevious 3D/G o Dancing Eyes.
TEKKEN llegará en algún momento de esta misma semana a PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2 por un precio de 16.99€. Algo que promete que tanto los fans de juegos de lucha como los nostálgicos de los tiempos de los salones recreativos, como del primer arcade, puedan volver a disfrutar como si fuera 1994.
Sony cerró anoche su State of Play con 20 minutos de gameplay de su próximo gran juego: God of War Laufey, una nueva entrega de la franquicia God of War. Siguiendo la historia de los dos últimos God of War, esta vez no encarnaremos a Kratos, sino a su mujer y madre de su hijo Atreus, Laufey, más conocida por su alias, Faye.
El juego comienza con el fallecimiento de Laufey y ahí es donde reside su mayor particularidad. Esta vez el juego no está ambientado en una mitología en particular, sino que Laufey está atrapada en el Más Allá de los dioses con toda clase de seres mitológicos. Con el propósito de escapar de allí, tendrá que huir con la ayuda de lo que parece una espada mágica con poderes para matar a dioses y un cubo gelatinoso parlante.
Un God of War con otra protagonista
Si bien aún no conocemos muchos más detalles, los veinte minutos de trailer nos han permitido conocer cuál es la base del juego. Siguiendo el estilo de juego hack’n’slash de God of War, pero con combate aéreo y énfasis en los parrys, parece que va a ser un juego muy deudor de anteriores entregas de la franquicia. Haciendo que no haya absolutamente nada que temer para los fans de la franquicia que esperan una nueva entrega de God of War, incluso si no lo protagoniza Kratos.
Habiendo visto ya dioses de la mitología mongola e insinuaciones de mitos artúricos, aún faltan muchos detalles por desvelar. Como su fecha de lanzamiento, ya que no sabemos una fecha de lanzamiento ni siquiera aproximada. Lo único seguro es que saldrá para PlayStation 5 en un futuro y que todo apunta a que hará las delicias de los fans de God of War.
Sony ha confirmado oficialmente que cierra Destruction AllStars, el exclusivo de PlayStation 5 publicado en febrero de 2021. Lanzado como una gran apuesta por incentivar el juego online en la plataforma, el juego se encontró con una recepción extremadamente fría, siendo vapuleado por la crítica por la falta de contenido, lo agresivo de sus microtransacciones y lo repetitivo de su propuesta jugable.
Un juego abocado al desastre
Según ha informado Sony en un email que ha enviado a todos los usuarios, ya no es posible adquirir el juego ni moneda virtual dentro del juego desde ayer, día 26 de mayo de 2026. Afirmando que “debido a problemas técnicos continuos, los servicios multijugador de Destruction AllStars para consolas PlayStation 5 permanecerán desactivados y ya no estarán disponibles”, han querido incidir en que los modos para un solo jugador seguirán estando disponibles hasta el 25 de noviembre de 2026, cuando cierren los servidores.
Destruction AllStars siempre ha estado rodeado de la controversia. Anunciado como juego premium, iba a salir a la venta por 69.99€ en un momento donde el estándar para los juegos era 59.99€, llevando a una gran polémica. Tanto, que acabaría lanzándose como un free-to-play con actualizaciones gratuitas y micropagos para cosméticos y mejoras. Algo que no ayudó a aliviar un fracaso prácticamente inmediato.
Aunque este no es el único fracaso de Sony esta generación con los juegos online. El otro gran ejemplo es el de Concord, juego desarrollado por Firewalk Studios y que, debido a unas bajas ventas sin precedentes, cerró sus servidores en dos semanas. La diferencia con respecto de Destruction AllStars es que era un juego premium y no free-to-play, razón por la cual decidieron matarlo antes: les daba mala prensa. Incluso si los números no eran, ni mucho menos, peores que los del juego de Lucid Games.
Sony no escapa de las bocas de los gamers. No para bien. Por cada noticia de interés como el próximo State of Play, del próximo 2 de junio, hay al menos otro par de noticias mucho menos positivas. Y es que la percepción general es que Sony están en serios problemas esta generación. PlayStation 5 es una consola que se percibe como sin videojuegos y, además, en Sony parece que no están haciendo nada por mejorar esa situación. De hecho, parece que no tienen problemas en empeorarla.
PlayStation 5 tendrá exclusivos, pero de qué modo
Hermen Hulst, CEO de Studio Business Group —encargado de estudios first-party y adaptaciones de las IP de PlayStation a otros medio—, comunicó el pasado lunes 18 de mayo a los estudios internos de la compañía que la mayoría de sus juegos pasarán a ser exclusivos de PlayStation 5. Algo que ha ocasionado no pocas olas de disgusto entre los jugadores.
Esto tiene matices. Según aclaraba el propio Hulst esto no afectará a todos los videojuegos, ya que los juegos multijugador, como Marathon o Helldivers 2, seguirán apareciendo normalmente en PC. Pero juegos narrativos centrados en una experiencia exclusiva para un solo jugador, como Spider-Man, God of War o Ghost of Tsushima, que actualmente han aparecido en PC, no tendrán sus secuelas en PC como sus fans podrían esperar.
Esto no es información nueva. Bloomberg ya avisó el pasado marzo de que estos eran los planes internos dentro de Sony, aunque sin una confirmación oficial todo quedaba en el aire. Pero ahora que se ha hecho, parece evidente cuál es su propósito: crear una razón a los usuarios para comprar PlayStation 5 e integrarse en el ecosistema PlayStation.
Una conveniente subida de precio
Si esto no fuera suficiente, en PlayStation han decidido hacer una subida de precio de todos sus productos. Además de que PlayStation 5 ya subió de precio el pasado mes de marzo, la tercera vez ya en esta generación, han decidido subir también los precios de su servicio PlayStation Plus, imprescindible para jugar online. Algo que, de nuevo, no ha sentado bien entre los usuarios. Teniendo que pagar entre 1 y 2 euros más de media por cada mes del servicio, es una subida que puede parecer pequeña, pero hay que sumarla a todas las demás subidas de precio de los productos de la compañía
¿A qué se debe todo esto? A que la situación de PlayStation esta generación es tremendamente precaria. Aunque ellos lo achacan a la situación económica y geopolítica, a causa del precio del petróleo, los materiales informáticos y las aduanas —de lo cual, además, han intentado aprovecharse—, se encuentran también con un problema autoinducido.
A principio de generación decidieron apostar de forma tajante por los juegos como servicio, anunciando hasta 12 de ellos para mitad de 2026. De esos, han sobrevivido menos de la mitad. Siendo todos los lanzados un fracaso, a excepción de Helldivers 2, parece que la política de PlayStation ha vuelto a cambiar para centrarse de nuevo en los juegos para un solo jugador centrados en la narrativa, con un problema. Llevan tiempo en desarrollarse y todos sus estudios han estado ocupados en hacer juegos como servicio por imperativo de la empresa.
Si los usuarios sienten que PlayStation 5 no tiene juegos es porque la cadencia de publicación de los mismos ha sido mínima. Y no va a mejorar en el futuro. Intentaron encontrar su propio Fortnite en juegos como Marathon, pero fracasaron, y ahora intentan salvar la situación elevando los precios, volviendo a los juegos para un solo jugador y poniendo el peso del precio sobre los jugadores. ¿Pero es esta una buena estrategia? Solo el tiempo lo dirá. Pero lo que es evidente es que Sony no está en una buena situación. Y en buena medida, no lo está por lo que se han hecho a sí mismos.
Sony ha revelado los videojuegos gratuitos que estarán disponibles para los suscriptores de PlayStation Plus en mayo, una noticia muy esperada, como cada mes. A partir del 5 de mayo, los usuarios de PlayStation 4 y PlayStation 5 podrán acceder a una variedad de títulos que les permitirán enriquecer su biblioteca digital.
Los juegos estarán disponibles para todos los niveles de suscripción: Essential, Extra y Premium, asegurando que todos los suscriptores tengan la oportunidad de disfrutar de estos nuevos títulos.
Para todos los gustos
El menú de mayo incluye un el simulador de fútbol EA SPORTS FC 26, conocido como el mejor en su categoría, que viene acompañado de un exclusivo Pack de Iconos para Ultimate Team, un regalo atractivo para los amantes de este modo de juego.
Además, los jugadores podrán experimentar el RPG de acción soulslike Wuchang: Fallen Feathers ambientado en la dinastía Ming, donde asumirán el papel de una guerrera pirata enfrentándose a monstruos y alteraciones. Finalmente, ‘Nine Sols’ se presenta como una emocionante opción, combinando plataformas y acción en 2D con un estilo artístico atractivo y dibujado a mano.
Los suscriptores deben recordar que el 4 de mayo es el último día para descargar los videojuegos gratuitos del mes de abril, así que les queda poco tiempo para asegurarse de no perder estas incorporaciones a su colección.
Con esta oferta, Sony continúa reafirmando su compromiso de añadir valor a su servicio de suscripción, que ha visto un crecimiento significativo en los últimos años. La diversificación de los géneros y estilos de juego disponibles garantiza que haya algo para todos los gustos, ampliando aún más las opciones para los jugadores de PlayStation.
PlayStation ha anunciado que implementará una verificación de edad obligatoria para todos los jugadores en el Reino Unido e Irlanda a partir de 2026, como parte de los esfuerzos por cumplir con la Ley de Seguridad Online de 2023. Esta medida no sorprende, ya que sigue el ejemplo de otras plataformas como Xbox, Discord y Steam, que han comenzado a adoptar regulaciones similares para verificar la identidad de sus usuarios.
Si no eres mayor edad no podrás conectar a Internet
Según la comunicación oficial de Sony, los jugadores que no completen el proceso de verificación de edad se enfrentarán a restricciones en diversas funciones de comunicación. Esto incluye la limitación del uso del chat de texto y voz, el envío de mensajes, así como el acceso a plataformas de terceros como Discord. Además, los usuarios que no verifiquen su edad no podrán retransmitir contenido en YouTube o Twitch ni acceder al contenido generado por usuarios en los videojuegos.
Para llevar a cabo este proceso de verificación, Sony utilizará la aplicación Yoti, la cual permite comprobar la identidad y edad de los usuarios mediante reconocimiento facial. La elección de Yoti refleja la tendencia observada entre diversas compañías en el Reino Unido para adaptarse a las nuevas exigencias legales. Microsoft, por ejemplo, ya ha empezado a solicitar esta información a sus usuarios a través de la misma aplicación.
A pesar de estas restricciones, los jugadores que no completen el proceso de verificación de edad podrán seguir disfrutando de sus títulos en el ecosistema de PlayStation y realizar compras en la PS Store. No obstante, deberán operar sin acceso a las funciones de comunicación. Este paso se alinea con el movimiento general de empresas del sector, que están implementando medidas para garantizar un entorno más seguro para sus usuarios y cumplir con las normativas vigentes.