La NASA no da por perdido a Ingenuity, el helicóptero que sufrió un accidente en Marte durante su vuelo número 72, el pasado enero. En la reunión anual de la Unión Geofísica Americana (AGU), el equipo del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA anunció que, tras investigar el accidente, ha encontrado una nueva utilidad para este innovador artefacto. Diseñado originalmente como un demostrador de vuelo, Ingenuity podría transformarse en una estación meteorológica marciana, recopilando datos y capturando imágenes diariamente.
El accidente tuvo lugar tras un fallo en los sistemas de navegación del helicóptero provocado por la textura uniforme del terreno marciano, que dificultó el análisis de datos necesarios para un aterrizaje seguro. “No tenemos suficiente información para desentrañar todos los detalles sobre la secuencia de eventos alrededor del aterrizaje”, declaró Håvard Grip, el primer piloto del helicóptero. Por si fuera poco, los más de 160 millones de kilómetros de distancia, sumados a la ausencia de una caja negra, complican cualquier análisis exhaustivo del siniestro.
Pese al daño en los rotores, Ingenuity mantiene su sistema de avionics, baterías y sensores en perfecto estado. “Si le preguntáramos al sistema de salud de Ingenuity, diría que todo está en verde”, afirmó Teddy Tzanetos, gerente del proyecto. Además, el helicóptero cuenta con capacidad de almacenamiento para unos 20 años, lo que le permitiría seguir recopilando información. Sin embargo, debido a la distancia cada vez mayor con el rover Perseverance, que actúa como enlace de comunicación, el equipo teme perder contacto definitivo con Ingenuity en cuestión de semanas.

A pesar de su final, el éxito de Ingenuity es innegable. Diseñado para realizar solo cinco vuelos, llegó a completar 72 y abrió el camino para futuras exploraciones aéreas en Marte. Durante la presentación en AGU, el JPL mostró un concepto de un nuevo helicóptero marciano, el Mars Chopper, con seis rotores y capacidad para transportar equipos científicos, marcando un paso más hacia la exploración autónoma del Planeta Rojo.