Mucha gente está esperando la película de Borderlands. Es una franquicia que funciona muy bien entre la crítica y el público, haciendo unos números, dentro del videojuego, de los cuales sólo pueden alardear los pesos pesados del medio. Eso no quita para que exista escepticismo al respecto de la película. Los trailers no han dado buena impresión y todo lo que se ha visto de la misma no ha ayudado a verlo de otra manera. Y las reacciones iniciales, de hecho, confirman las sospechas.
La premiere para la prensa de la película de Borderlands ya ha ocurrido. Eso significa que ya tenemos algunas primeras impresiones de los críticos y periodistas que han podido verla. Por desgracia, decir que han sido menos que entusiastas sería quedarnos cortos. Porque según dicen, el resultado ha sido terrible.
Definiéndola como una película totalmente falta de humor, también se le ha criticado muchísimo su violencia, por ser excesivamente blanda y poco memorable. Dos elementos muy importantes en la franquicia original. Del mismo modo, casi todos los críticos coinciden que la química entre los actores es nula, que el CGI es bastante mejorable y que el desarrollo de la historia es aburrido y evidente. Dejando pocos o ninguna virtud en una película que, incluso si ya despertaba dudas, ha resultado ser peor de lo que esperaba la mayoría.
En justicia, es importante señalar aquí que cuando hablamos de la mayoría, es porque hay un pequeño grupo de periodistas que han querido ver sus virtudes. Afirmando que tiene un ritmo decente, buenos diseños y que hace todo lo que puede con una clasificación para edades para mayores de 13 años en la adaptación de un videojuego para mayores de 18, sus menos críticos reconocen que no es una buena película, pero había potencial para algo mejor. Al menos, si se hubiera permitido a Eli Roth, su director, desatarse más por el lado de la violencia.
Si bien no teníamos grandes expectativas con la película de Borderlands, parece que el resultado final es incluso más decepcionante de lo esperado. Eso no quita para que, a pesar de todo, sea posible que haya aquí algo que pueda disfrutar cierta clase de público. Incluso si no está ni cerca de ser el regocijo de violencia y humor que es Borderlands, parecen haber captado su estético. Que no es poco. Y esperamos que, para alguien, eso sea suficiente.