Desde su lanzamiento en 2018, Dead Cells ha conseguido vender más de 10 millones de copias, consolidándose como uno de los roguelikes más destacados de todos los tiempos. Con 35 actualizaciones y una recepción crítica favorable, el juego ha desarrollado una sólida base de fans. Sin embargo, a pesar de las expectativas del público sobre una posible secuela, Dead Cells 2 no está en los planes de Motion Twin, el estudio detrás del juego.
El camino fácil no va con ellos
En cambio, Motion Twin ha decidido canalizar su creatividad en un nuevo proyecto titulado Windblown. Según Yannick Berthier, co-director creativo y diseñador del juego, la decisión de no continuar con una secuela se basa en su deseo de explorar nuevas ideas y conceptos. Berthier afirma que, como un equipo de nueve personas, tienen la libertad de crear lo que desean sin estar atados a las presiones comerciales que implicarían un Dead Cells 2.
A pesar de esta autonomía creativa, las tensiones internas han surgido debido a la relación entre Motion Twin y Evil Empire, un estudio derivado. Desde 2019, Evil Empire ha sido responsable del desarrollo de contenidos descargables para Dead Cells, lo que provocó malentendidos con el anuncio del final del desarrollo del juego. El diseñador de Dead Cells, Sebastien Benard, expresó su frustración hacia esta situación, afirmando que había planes de DLC para 2024 y más allá, que ahora se verían afectados por el cambio de dirección de Motion Twin.
Aunque Windblown no ha alcanzado el mismo nivel de éxito que su predecesor, continúa su desarrollo activo en acceso anticipado en Steam. La libertad creativa parecida a la de otros desarrolladores exitosos, como los de Hollow Knight, resuena en la decisión de Motion Twin, demostrando que un hit como Dead Cells puede abrir las puertas a nuevas experiencias, aunque no siempre las esperadas por el público.