En un giro inesperado para los fans de la saga, los desarrolladores de Vampire: The Masquerade – Bloodlines 2 han aclarado que el juego no contará con un sistema de creación de personajes completamente libre, como se había anticipado inicialmente. Los jugadores podrán elegir el clan y el género de su personaje, pero no tendrán la flexibilidad habitual de asignar puntos de habilidad en un carácter “tabula rasa”, lo que ha generado cierta inquietud entre los aficionados a los RPGs.
Un juego más tímido en sus intenciones
El director narrativo Ian Thomas ha explicado la intención detrás de esta elección, argumentando que “si estás contando una historia específica, necesitas una forma a la que darle forma, como un molde”. En comparación con Baldur’s Gate 3, que ofrece una experiencia de juego más abierta y permite a los jugadores desviarse del hilo principal de la narrativa, Bloodlines 2 se plantea como una historia singular con un enfoque más lineal.
Thomas describió la diferencia entre ambas experiencias, señalando que, mientras Baldur’s Gate 3 se asemeja a crear un entorno de juegos de rol completo, Bloodlines 2 se acerca a escribir un módulo de rol. Esto sugiere que el juego se concentrará en contar una historia definida en lugar de permitir la exploración libre en un mundo abierto.
Los desarrolladores de The Chinese Room están haciendo un esfuerzo por gestionar las expectativas de los jugadores, enfatizando que el juego no se desarrolla en un entorno abierto como Grand Theft Auto. Según Thomas, se trata de “una rebanada específica de tiempo y lugar”, y no de un mundo en el que los jugadores puedan hacer prácticamente lo que deseen.
Vampire: The Masquerade – Bloodlines 2 está previsto para su lanzamiento el 21 de octubre, y los fans estarán atentos para ver cómo esta narrativa estructurada impactará la experiencia de juego.