Llegas a casa del colegio, comes y, después, te dispones a jugar al ordenador. En el escritorio de tu Windows 95 ahí te espera: el icono de Los Sims. Y es que los trucos de dinero, las muertes “accidentales” o la alarmante desaparición de escaleras de piscinas forman ya parte de nuestro imaginario colectivo.
Y es que estamos ante un juego que lo cambió todo. Lanzado en el año 2000, Los Sims fue un título revolucionario que permitió a los jugadores diseñar y crear casas detalladas, además de embarcarnos a controlar vidas virtuales.
Lo cierto es que la creación de Los Sims no fue casual. Will Wright, desarrollador de videojuegos, es considerado como el padre de la criatura. Es a él a quien le debemos todo. Pero ¿cómo le surgió la idea?
Tras el gran éxito que cosechó SimCity (y sus múltiples versiones como SimCopter, SimAnt, SimEarth…), Wright y el equipo de desarrollo se propusieron dar un paso más allá: en vez de una ciudad, ahora pasaríamos a controlar personas. Nosotros, como jugadores, tendríamos que determinar el devenir de sus vidas, idea que más de uno acogió con gusto.

Desde el principio, Los Sims gozó de un éxito sin precedentes. La crítica especializada y los jugadores recibieron el juego con los brazos abiertos, algo que hizo que se convirtiese en el título más vendido de PC, tanto en el 2000 como en el 2001. Durante esos años, consiguió vender más de 3 millones de copias, algo increíble teniendo en cuenta el contexto y la situación del videojuego durante esos años. De hecho, logro acumular la friolera de 16 millones de ventas hasta febrero de 2005.
Sin embargo, su éxito fue algo inesperado ya que los simuladores no eran precisamente muy populares. Animal Crossing aún no existía, Harvest Moon parecía más un clon de Zelda (de hecho, se definía a si mismo como un “farming RPG”) y la saga de juegos Tycoon era lo más destacable del género por aquel entonces. Los Sims tenían ante sí todo un campo por explorar y con el tiempo, se hizo dueña de él.

“El beso que cambió a los videojuegos”
Ese es el título que lleva este artículo de The New Yorker que nos cuenta cómo un beso consiguió cambiar el curso de Los Sims. Aunque ahora tenemos más diversidad en los videojuegos, desde luego no era lo más común en los años 2000. Sin embargo, la presentación de Los Sims en el E3 de 1999 mostró con naturalidad algo que sucedía en el juego: dos Sims del mismo género besándose.
En aquella época, Electronic Arts compró el estudio de Maxis tras el éxito de SimCity. El E3 de 1999 era un evento muy importante para los desarrolladores de Los Sims, ya que si no despertaba interés, el juego habría sido cancelado. De hecho, Patrick J. Barret, programador de Los Sims, explicó que EA hizo entre poco y nada para ayudarlos por aquel entonces: “El juego no se mostraba si quiera en las pantallas junto a otros títulos”. Pero, horas más tarde, un beso entre dos Sims haría que no se hablara de otra cosa durante el E3.

Los Sims recreaban la vida con todos sus detalles y esto incluía, obviamente, relaciones románticas entre Sims del mismo género. Tras un debate interno muy meditado, los desarrolladores decidieron no incluir las relaciones homosexuales. En concreto, EA pensaba que esto podría afectar a las ventas, así que así se quedó, de momento.
No obstante, un error a la hora de montar la demo que se vería en el E3 llevaría la decisión de EA al garete. Y eso fue lo que vieron centenares de medios durante el evento: una de las escenas programas mostraba a dos Sims del mismo género besándose, algo que al final terminó por conquistar a todos. La atención que despertó Los Sims hizo que su llegada fuera aún más esperada si cabe.

Vive, compra y construye
Ahora con nuestro juego en mano, tocaba una cosa: mantener contentos a nuestros Sims. Aunque esta tarea pueda parecer a priori algo fácil y sencillo, lo cierto es que estas “personitas” reclamaban más atención que un bebé. ¿Nuestro Sim tiene hambre? Vale, haremos que coja algo de la nevera para cocinar. ¡Ups! Ahora ha salido ardiendo la cocina. ¿Pusiste la alarma antincendios? Se ve que no. Mala suerte, ahora solo podrás ver a tu Sims chillar mientras miras a la pantalla cuestionando todas tus decisiones vitales.
Si eras muy novato, lo normal es que al final tirases de trucos de dinero para sobrevivir. Por aquel entonces, lo que se destilaba era kaching, rosebud (en honor a Ciudadano Kane) y klapaucius seguidos de “!;!;!;!;!”. Era algo que tenías que hacer si no querías verte completamente imbuido en el ciclo de trabajar, comer y descansar, todo en pos de mejorar en dicho trabajo y generar por ende, más dinero (capitalismo, ¿eres tú?).

De lo que hemos hablado es del Modo Vivir, que es donde controlamos cada paso que de nuestro Sim en este solitario mundo virtual. Lo cierto es que este modo de juego hizo que personas que nunca habían tocado un videojuego se acercaran por primera vez a uno. Sin embargo, había otra parte también muy importante dentro de Los Sims: el Modo Construir.
Es probable que el Modo Construir haya cultivado las habilidades de, por aquel entonces, pequeños arquitectos en potencia. Su gran variedad de herramientas hizo que muchos de nosotros dedicásemos incontables horas a crear mansiones, cada cuál más estrafalaria (o cuadrados gigantes sin criterio estético alguno).

Expansiones a tutiplén
Uno de los aspectos más reconocidos de Los Sims han sido sus expansiones. Al poco del lanzamiento de Los Sims, recibimos el primer paquete de la historia de la franquicia: Los Sims: más vivos que nunca. Por aquel entonces, se trataba de un pack con objetos, opciones extra, trabajos y más cosas que mejoraban la experiencia de juego.
Tras este se siguieron sumando más y más, como House Party, Primera Cita o Vacaciones, por mencionar algunos. Gracias a estos packs, nuestros Sims podían adoptar animales, irse de vacaciones o ser superestrellas de cine o cantantes. Si tenías suerte, podías encontrarte con famosos de la talla de Avril Lavigne o Christina Aguilera (aunque lamentablemente solo podías pedirles autógrafos). De hecho, podíamos llegar a ser magos gracias a Magia Potagia.

Admítelo, Los Sims tenían un toque “creepy”
Seguro que muchos de ustedes estarán de acuerdo conmigo en una cosa: Los Sims tenían un toque inquietante y solitario. A día de hoy, muchos adultos siguen lidiando con los traumas ocasionados por la aparición de ladrones nocturnos y molestos fantasmas. Por supuesto, la cosa no quedaba ahí: ¿alguien recuerda las “bromas telefónicas”?

Uno de los objetivos del juego es mantener a nuestro Sim bien contento y con sus necesidades cubiertas. Así que ni se te ocurra dejarle morir de hambre, ya que el grito desesperado que soltará tu Sims se te quedará grabado en el tímpano por mucho tiempo. Y si tu Sims está un poco deprimido, no lo descuides, ya que el juego te condenará con la visita del Payaso Trágico (siempre y cuando hayas comprado su pintura desde el Modo Comprar).
En definitiva, Los Sims fueron tan solo el comienzo: 20 años más tarde, la saga sigue conservando su relevancia y desde luego, parece que nos queda franquicia para rato. Tras este, le siguió su esperada secuela, Los Sims 2, pero de eso ya hablaremos más adelante.