Microsoft está explorando una forma de abaratar Copilot Cowork, su oferta para empresas dentro de Microsoft 365, y una de las opciones que tiene sobre la mesa pasa por DeepSeek V4. La compañía estudia sacar en unas semanas una modalidad más barata, apoyada en una versión autoalojada y ajustada por ella misma, o incluso en otro modelo de código abierto.
La decisión aún no está tomada, pero el movimiento pone a la vista un problema que en este mercado ya cuesta esconder: estos asistentes están muy lejos de comportarse como un chatbot corriente. Copilot Cowork encadena acciones, consulta datos, tira de varios modelos y pone en marcha herramientas externas para terminar tareas. Cuando el uso aprieta, el consumo de cómputo se dispara.
Microsoft dice que algunos clientes llegan a lanzar cientos de tareas por semana. Con ese volumen, sostener una tarifa plana para todos empieza a ser cada vez más difícil. De ahí que la empresa se esté desplazando hacia un sistema de pago por uso ligado a sus Copilot Credits y al coste combinado del modelo, la recuperación de contexto, las llamadas a herramientas y el tiempo de ejecución.
DeepSeek V4 resulta atractivo por algo muy simple: cuesta menos ponerlo a funcionar que varias de las alternativas actuales. Hoy por hoy, Copilot Cowork depende de proveedores como OpenAI y Anthropic, dentro de un mercado en el que los precios han ido subiendo y los planes de uso casi ilimitado se han ido esfumando.
Como DeepSeek V4 es un modelo de código abierto y ya está muy extendido entre desarrolladores, abre una vía clara para montar una opción de entrada más asequible. Y, de paso, le da a Microsoft más margen para negociar y menos dependencia de un puñado de laboratorios.
También encaja con una estrategia más amplia de diversificar proveedores, justo cuando el gasto en infraestructura de Microsoft sigue bajo examen por parte de unos inversores muy pendientes de los márgenes y del retorno. El freno principal, aun así, no está en la parte técnica, sino en la política y en la confianza: DeepSeek es una empresa china, y en Washington llevan tiempo discutiendo posibles restricciones por seguridad nacional, cadena de suministro y acceso a sistemas avanzados.
Microsoft sostiene que cualquier opción basada en DeepSeek sería opcional, estaría alojada por completo en Azure y quedaría sometida a sus controles de seguridad, cumplimiento normativo y residencia de datos, junto con ajustes y salvaguardas para reducir sesgos. Ese planteamiento puede rebajar parte del riesgo frente al uso directo de un servicio externo, aunque no termina de borrar las dudas geopolíticas. Por ahora, no hay fecha para la llegada de esta modalidad a Microsoft 365.