Las comedias románticas inspiradas en hechos reales le han funcionado muy bien a Netflix. Quizás no sean sus producciones más vistas, pero siempre hacen buenos números, son baratas de producir y hacen un buen catálogo. Por eso no es de extrañar que siempre estén en busca de su siguiente gran comedia romántica. Aquella que por fin sea el gran pelotazo que llevan años buscando. Y parece que creen haber encontrado la tecla con su siguiente estreno. Porque Mi año en Oxford es la gran apuesta de Netflix para el mes de agosto.
Adaptación de una novela de Julia May Whelan, la propia autora tiene una vida como para escribir un libro. Notable como actriz infantil, apareciendo en pantalla desde los 11 años, abandonó la actuación para para estudiar en la universidad en 2004. Aunque sólo estuvo en Oxford durante el año académico 2006-2007 eso debió causar un gran impacto en ella, porque aunque volvió a la actuación en 2008 en algunos papeles menores, abandonó la carrera en los 10s. Todo para, en 2018, publicar su novela debut: Mi año en Oxford.
La novela ha destacado no sólo por ser una notable historia romántica, sino también por la excelente representación de la vida en Oxford. Captando a la perfección, según sus fans, lo que es la experiencia de vivir y asistir a clase en la universidad de Oxford, afirman que es una historia rompedora y un tributo al amor y la elección en un libro que dice sí a la vida. Exactamente todo lo que busca Netflix en sus historias: un mensaje positivo, un escenario bello y algo que pueda arrastrar a un público muy concreto no sólo a ver sus películas, sino a obsesionarse con ellas.
Una película sostenida sobre una histórica de Netflix
La película se sostiene sobre los hombros de Sofia Carson, una chica Netflix llegados este punto, siendo esta su sexta película para la plataforma. Si bien ninguna de sus películas ha logrado destacar hasta el momento, estará acompañada de otros actores como Dougray Scott, Catherine McCormack, Harry Trevaldwyn y Hugh Coles, que prometen, al menos, un casting no menos que sólido.
Mi año en Oxford promete ser una comedia dulce y divertida con la que desconectar una calurosa tarde de verano con una tarrina de helado, o una copa de vino. Una película sin pretensiones, pero de excelentes escenarios y un encantador romance, que nos devuelva la pasión por la vida y el amor. O nos recuerden que siempre hay algo por lo que vivir, independientemente de lo que ocurra más allá de esos momentos de Netflix and chill. Que tampoco es poco.
Con estreno programado para hoy, 1 de agosto de 2025, la película promete ser una de esas apuestas de Netflix que es difícil predecir cómo saldrán. Aunque es dudoso que tenga un gran recorrido crítico, siempre es posible que encandile al público. Especialmente a los fans de la comedia romántica que esperan su dosis de romance no demasiado edulcorado, esta vez marca Netflix. Algo que, sin duda, esta adaptación de una novela tan celebrada como Mi año en Oxford sabrá exactamente cómo ofrecerles.