Netflix viene en un CD y está disponible para PS2 (pero tiene truco)

Cuando la PlayStation 2 salió a la venta, Netflix apenas tenía tres años de vida y acababa de dar el golpe sobre la mesa que la haría triunfar: una suscripción mensual para pedir todos los DVDs que quisieras sin pagar un extra por cada uno de ellos. Aún faltaban muchos años para que se lanzara a hacer vídeo en streaming y acabara con el resto de sus competidores, y, desde luego, a Sony ni siquiera se le pasó por la cabeza que algo así tuviera el más mínimo interés.

De hecho, PS2 se podía conectar a Internet para jugar online (de aquella manera un poco fallida), pero a nadie se le había pasado siquiera por la cabeza que algo como las apps pudieran existir, y mucho menos que pudieran mostrar películas. Sin embargo, en un momento u otro tuvo que adaptarse o morir… en Brasil.

Netflix, pero en físico

En su día, para tener Netflix en PS3 y Nintendo Wii, los usuarios tenían que meter un disco en la consola que les permitiera acceder al servicio conocido entonces como “Instant Watch”. Ambos aparatos ya tenían una interfaz con aplicaciones, pero Xbox 360 se quedó con esta en exclusiva, en uno de los movimientos más raros de la historia de la guerra de consolas. Para sufragarlo, en lugar de descargarte un programa, tenías que meter el disco, y todo lo demás funcionaba de la misma manera, dependiendo, como suele ser normal, de la calidad de tu conexión a Internet.

Hasta aquí todo relativamente: movidas de los 90, al fin y al cabo. El problema es que, mientras en el resto del mundo seguíamos adelante, en Brasil, por un problema con las tasas y los impuestos, no tuvieron consolas PS2 de manera legal hasta 2009… Lo que no quiere decir que no jugaran, claro: se compraban en el mercado negro y prácticamente todos los juegos se pirateaban, porque la alternativa era excesiva. De hecho, se siguen lanzando juegos realizados en Brasil (los únicos para los que no hay que pagar impuestos y, por tanto, a un precio normal en las estanterías).

Al final, Sony y Microsoft acabaron creando fábricas allí para no perder el mercado y actualmente tienen PS5 y Xbox Series X/S, pero PS2 sigue teniendo un público masivo. Tanto, que Netflix decidió que, al igual que pasaba en PS3 y Wii, tenía que lanzar un disco para poder verse en PS2, exclusivamente para el mercado brasileño, que, obviamente, necesita una consola del país. La experiencia, si tienes mucha curiosidad, no te va a cambiar la vida: es lo que esperas, pero con ninguna película en alta definición.

Obviamente, con la llegada de las Smart TV y los móviles, poco a poco la gente fue dejando de utilizar Netflix en su PS2, retiraron el disco y actualmente es una reliquia que, sorprendentemente, parece seguir funcionando. A muchos menos frames de los que estamos acostumbrados y con una calidad de vídeo que baja muchísimo del 4K, pero funcionando al fin y al cabo. Por cierto, PS2 no es la única consola retro que sigue funcionando hoy en día en Brasil: Master System, la consola de Sega, aún sigue viento en popa. Eh, ¿quién quiere Cyberpunk 2077 pudiendo jugar un buen Sonic?

Author: Randy Meeks

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