Octopath Traveler II ha llegado al catálogo de Xbox Game Pass, ofreciendo a los jugadores una fresca experiencia en el ámbito de los RPGs clásicos. En esta secuela, Square Enix se aleja de los combates por turnos que caracterizaron a su saga más emblemática, Final Fantasy, y adopta un estilo de jugabilidad en tiempo real.
Totalmente alejado de Final Fantasy
El juego, que mezcla el pixel art clásico con modernos efectos de iluminación en su estilizado HD-2D, destaca visualmente y captura la esencia de los RPGs antiguos mientras introduce innovaciones en la narrativa y el sistema de combate. En lugar de seguir un solo camino lineal, los jugadores pueden elegir entre ocho protagonistas, cada uno con su propia historia que explorar. Este enfoque permite una experiencia no lineal donde los jugadores pueden atraer nuevos miembros al grupo de forma orgánica.
Octopath Traveler II ofrece un sistema de combate estratégico, en el cual los jugadores deben identificar y explotar las debilidades de los enemigos mientras administran los puntos de impulso, generando decisiones tácticas durante las batallas. Esta mecánica añade una dimensión adicional y satisfactoria a cada enfrentamiento, promoviendo así una jugabilidad rica y dinámica que recuerda a los mejores momentos de los RPGs por turnos.
Aunque puede que la narrativa no esté al nivel de las historias más memorables de Square Enix, el juego logra conectar a los personajes a medida que sus tramas se entrelazan, ofreciendo momentos gratificantes. Si bien la dirección de Square Enix pudiera sugerir un alejamiento definitivo de las mecánicas clásicas de RPG, Octopath Traveler II sirve como testimonio de que el género por turnos aún tiene mucho que ofrecer, destacándose como una posible precursor de lo que podría ser un nuevo título de Final Fantasy en este estilo.