PlayStation ha tenido hoy un pequeño respiro en redes. La campaña “No Disc, No Buy” llevaba semanas marcando el tono de la conversación, pero una publicación oficial de Sony sobre el lanzamiento digital de los Call of Duty: Black Ops clásicos cambió, al menos por un momento, ese clima. No alcanza para decir que el boicot haya pinchado en ventas, pero sí deja entrever algo: una saga con mucho peso nostálgico puede enfriar, aunque sea en el terreno social, el rechazo a la apuesta digital de la compañía.
Es la primera publicación grande de la marca desde la polémica por los formatos físicos que no ha terminado enterrada bajo una avalancha de respuestas negativas.
La campaña “No Disc, No Buy” no ha desaparecido. Pero sí queda una señal bastante clara: cuando entra en juego una saga gigantesca, o una con un componente nostálgico muy fuerte, muchos jugadores parecen dejar en pausa sus principios sobre el formato físico.
De momento, ese giro se ve más en la conversación online que en datos de ventas ya confirmados.
El boicot cogió fuerza después de que empezara a circular en redes la idea de que Sony planea dejar de producir discos físicos de juegos en 2028. A partir de ahí, buena parte de sus publicaciones empezó a llenarse de mensajes contra un ecosistema completamente digital.
La publicación de PlayStation centrada en Call of Duty: Black Ops rompió esa inercia.
En vez de quedar sepultada por respuestas en contra, tuvo una acogida bastante más favorable. Es un detalle pequeño, sí, pero no menor, porque la narrativa de rechazo frontal a la estrategia digital de PlayStation ya no se ve tan dominante como hace unas semanas.
La reacción contra Sony no salió solo de la nostalgia. Para quienes siguen defendiendo el disco, el formato físico continúa siendo una garantía de propiedad. También permite revender juegos, prestarlos y guardar una copia accesible aunque una tienda digital cambie sus políticas o retire contenidos.
Por eso, la idea de un futuro sin discos fue leída por muchos jugadores como una decisión claramente contraria al consumidor. El lema “Sin disco, no compro” condensaba justo esa preocupación: perder opciones y quedar atados por completo a la infraestructura digital de una compañía.
Aun así, las cifras ayudan a entender por qué Sony tiene tantos incentivos para empujar el formato digital.
Según los resultados fiscales de Sony del trimestre cerrado el 31 de marzo de 2026, el 85 % de las compras de software en PlayStation fueron digitales, cinco puntos porcentuales más que un año antes. En esas mismas cuentas, los ingresos digitales rondaron los 1.500 millones, frente a solo 109 millones procedentes de ventas físicas.
Hay más. Según estimaciones del sector, Sony retiene prácticamente el 100 % de las ventas digitales de sus juegos propios en PlayStation Store. En físico, en cambio, se calcula que se queda con alrededor del 65 %. A eso se suma su comisión del 30 % en las ventas digitales de terceros.
El caso Black Ops deja a la vista una contradicción bastante común en la industria: muchos usuarios dicen apoyar el formato físico, pero no siempre actúan en consecuencia cuando una marca histórica pone en marcha toda la máquina del hype.
Eso sí, hay que ponerlo en su sitio. No existen datos de ventas publicados que prueben que el boicot haya fracasado en ventas; la señal más clara de desgaste está en lo social, con menos rechazo visible, más entusiasmo y una conversación bastante menos hostil hacia PlayStation.
Y tampoco es algo que afecte solo a Sony. Capcom informó de un 93 % de ventas digitales a comienzos de 2026, mientras que Electronic Arts (EA) registró, según sus resultados, 528 millones en ventas digitales frente a 81 millones en físico. Falta ver si este cambio en la conversación termina reflejándose también en las ventas.