“Hoy en día cualquiera con una cámara de móvil puede hacer buenas fotos”. Esta afirmación la pronuncia de vez en cuando alguien, creyéndose que hacer fotos de calidad profesional es sólo cuestión de una buena cámara y de darle a un botón… ¡Nada más lejos de la realidad!
Ser fotógrafo profesional no es sólo cuestión de tener un buen equipo: son años de estudio, de preparación, de hacer prácticas sobre el terreno… Horas y horas de la fórmula talento + trabajo para llegar a un resultado final que puede ser imagen de una campaña publicitaria o una portada de una revista.
Para ilustrar todo el trabajo que hay detrás del arte de fotografíar el fotógrafo brasileño Gilmar Silva ha hecho una cuenta de Instagram muy interesante: en ella muestra una imagen que enseña el momento de preparación de una foto (“Lugar”) y, al lado, el resultado final (“Foto”).
Con esto comprobamos que dos fotos tiradas casi en el mismo sitio no tienen nada que ver si no se tienen en cuenta factores como la luz, el encuadre, los valores de la cámara, así como los retoques posteriores con Photoshop (los programas de retoque de imagen no sólo sirven para cambiar radicalmente el aspecto de alguien, también son útiles para corregir pequeños valores en las fotografías). También es importante en las fotos profesionales contar con ayudantes para hacer algunos efectos especiales o ayudar al fotógrafo a acceder a algunos lugares para lograr un encuadre.
Disfruta de algunas de sus fotos aquí abajo. Si quieres ver más entra en su cuenta de Instagram.