Apple está desarrollando una nueva tecnología para facilitar el reemplazo de baterías en los iPhone, según The Information. Esta iniciativa surge en respuesta a la inminente legislación de la Unión Europea que podría obligar a las empresas a hacer que las baterías de los dispositivos sean más accesibles y reemplazables por el usuario.
Un nuevo sistema de fijación con el que se elimina el pegamento
Hasta donde sabemos, Apple está explorando el uso de una tecnología de “despegado del adhesivo inducido eléctricamente” para los reemplazos de baterías. En la actualidad, el proceso de reemplazo de una batería de iPhone requiere el uso de unas pinzas para retirar la batería existente, la cual está fijada mediante tiras adhesivas. Luego, se deben remplazar las tiras por unas nuevas y pegar la batería nueva batería en su lugar.
La nueva tecnología promete simplificar significativamente este procedimiento. Apple planea utilizar metal para recubrir las nuevas baterías, lo que nos permitiría despegar la misma del chasis aplicando una pequeña descarga eléctrica a la batería.
Hacer que la batería de todos nuestros dispositivos esté accesible tienen varias contraindicaciones. Con implicaciones en la resistencia al polvo y agua del dispositivo o la facilidad de apagar un teléfono extraviado para evitar que sea localizable, algo que ahora no es posible, pues la batería sigue alimentando los servicios de localización incluso con el teléfono apagado, los interrogantes son muchos.
Cierto es que poder remplazar la batería de forma simple es interesante, pero los compromisos en el día a día, incluso en la reducción de la capacidad de la misma a cambio de un revestimiento más grueso seguro para el usuario, no necesariamente compensan esta facilidad.
Dicho esto, la simplificación del reemplazo, aunque este se lleve a cabo en un Apple Store o en un proveedor autorizado de Apple es realmente interesante. La información de hoy, coincide con lo publicado en mayo por Ming-Chi Kuo, que informó que la batería del iPhone 16 Pro tendrá una carcasa de metal por primera vez.
Así, podría llegar a solo algunos iPhone este 2024 y expandirse al resto de la gama en 2025. Por ahora, habrá qué ver cómo evoluciona la normativa, si llega a entrar en vigor y cómo se desarrolla esta nueva tecnología por parte de Apple.