El emblemático juego Bully, desarrollado por Rockstar Games, lleva a los jugadores a las intrincadas dinámicas de un internado, donde el protagonista, Jimmy Hopkins, enfrenta a un entorno hostil repleto de críos malcriados y abusones. Aunque el título nunca ha recibido una secuela oficial, su legado se ha mantenido vivo gracias a sutiles referencias en otros juegos de la compañía, como es el caso de GTA IV.
Un guiño escondido en lo más profundo del juego
En GTA IV, se puede captar la esencia del internado de Bullworth a través del programa de televisión ficticio I’m Rich, transmitido por la CNT en Liberty City. Este reality show parodia la vida de las personas más ricas y entre sus protagonistas destaca Jill Von Crastenburg, quien proviene de una de las familias más acaudaladas del mundo. La representación de Jill sirve como un espejo de la cultura del privilegiado, mostrando comportamientos que incluyen la falta de tolerancia a la frustración y problemas de salud mental, como un trastorno alimenticio. Estas referencias alimentan la crítica satírica que está presente en ambas obras, abordando cuestiones como el bullying y los excesos de la élite contemporánea.
La vinculación de Bully con el universo de GTA se hace más explícita a través de la breve mención de la Academia Bullworth durante la promoción del episodio de Jill en I’m Rich. Este momento permite a los fanáticos conectar los puntos y reconocer Bully como parte canónica del mundo de Grand Theft Auto. Sin embargo, las expectativas de un retorno a la narrativa juvenil que caracterizó a Bully son mínimas. Según diferentes fuentes, no parece que Rockstar esté contemplando la posibilidad de una nueva entrega en este universo, lo que deja a los jugadores con la nostalgia del título original, mientras continúan la espera por las futuras propuestas de la compañía.