Final Fantasy Pixel Remaster ha sido uno de los santos griales para muchos jugadores en el último año. Su lanzamiento en físico exclusivo para Asia ha hecho que su precio aumente considerablemente, especialmente debido a una tirada muy escasa. Ahora Square Enix ha decidido realanzarlo, con una nueva tirada en occidente, haciéndolo disponible tanto en su tienda como en distribuidores oficiales.
Esto es una gran noticia porque esta es la mejor manera de disfrutar de los primeros seis Final Fantas. Con gráficos adaptados, pero respetando su esencia original, han sido rebalanceados para ser experiencias más digeribles y, en general, mejores. Ahora bien, ¿merece la pena jugarlos hoy en día? Pues eso vamos a descubrir. Vamos a contarte uno por uno qué ofrecen cada uno de estos seis juegos, para que sepas qué esperar de ellos.
Final Fantasy
El primer Final Fantasy sería fácil hacerlo de menos. Pensar que es un juego viejo, que difícilmente tiene algo destacable. La realidad es que es un juego muy disfrutable aún hoy. Su historia es mínima, pero toda su recta final es épica, los combates son épicos, y tanto visual como musicalmente era una delicia para la época. La versión Pixel Remaster, además, ha ajustado algunos de los aspectos más frustrantes, haciendo que todo posible farmeo sea innecesario. Una delicia que tiene una parte de nostalgia, pero que no lo hace menos destacable.
Final Fantasy II
El patito feo de la franquicia, pero también el más interesante de los juegos originales. Fundación de la franquicia SaGa, resulta tan sencillo en historia como el primero, pero es mucho más complejo en sistemas y diseño de niveles. ¿Cuál es el problema? Sus sistemas están rotos por todas partes. Aquí se establecen la inmensa mayoría de los elementos reconocibles de la franquicia, las cosas que intenta son fascinantes y los juegos que conseguirán aplicarlas son algunos de los mejores JRPGs de la historia, pero es una piedra dura de roer. ¿Es un mal juego? En absoluto. Pero es un experimento que hay que aceptarlo como lo que es: más interesante que bueno.
Final Fantasy III
Menos arriesgado que el segundo, pero mucho más afinado es como podría definirse Final Fantasy III. Su historia ya tiene más profundidad, sus sistemas no alcanzan la profundidad de su anterior entrega, pero son igualmente flexibles, pero sin todos los problemas que daban los de aquel. Su diseño de niveles no encanta a todo el mundo, aunque a nosotros nos parece de lo mejor del juego, siendo la perfecta fusión entre los dos primeros: más abierto como el primero, más mecanicista como el segundo. Una gran entrega que se debería jugar más.
Final Fantasy IV
Este es el Final Fantasy que tiende a reivindicarse como el primer gran Final Fantasy. Y es comprensible porqué. Es el primero que desarrolla una historia más compleja, con unos personajes profundos y mucho drama. Los sistemas son menos profundos, los personajes menos personalizables, pero el mayor peso en su narrativa compensa para muchos. En nuestro caso, pensamos que hay un punto de nostalgia en la altísima consideración que se le tiene. Pero eso no quita para que Kain y Yang sigan siendo dos personajes que adoramos.
Final Fantasy V
Si a los hermanos del medio, ni pequeños ni mayores, tienden a sentirse ignorados y dados de lado, ese es el caso de Final Fantasy V. Con una buena historia, pero no la más destacable de la franquicia, donde realmente brilla es en sus sistemas. Jugablemente es prodigioso y probablemente el mejor Final Fantasy de los seis primeros. Si a eso le sumamos que sí, gráfica y musicalmente está a la altura, y en historia no se queda atrás, este es el Final Fantasy a reivindicar. Y desde luego, un juego que jugar hoy sin dudarlo.
Final Fantasy VI
Para mucha gente este es el mejor Final Fantasy de la historia. No pensamos discutirlo. Tiene personajes increíbles, una historia y una narrativa alucinante, un sistema jugable soberbio, y algunos de los mejores diseños de la historia de la franquicia. Si te gusta Final Fantasy y no has jugado al VI, la verdad: no tienes motivos para castigarte no jugando a Final Fantasy VI. Es todo por lo que se adora las siguientes cuatro entregas de la franquicia y más. Un imprescindible que, si alguien decide ponerlo entre los mejores juegos de la historia, tampoco pensaríamos discutirlo.