Sony ha anunciado un State of Play para el próximo jueves día 3. Anunciado para las 15:00, hora peninsular, han anunciado que revelarán tanto anuncios propios de PlayStation Studios como de estudios third parties. Además, el mismo concluirá con un vistazo extendido a Final Fantasy VII Revelation, aunque no han aclarado si se tratará de la clase de contenido del mismo.
Un State of Play con sabor japonés
A su vez, según la consecución de este State of Play, habrá inmediatamente después otro más, pero de otra clase: un State of Play Japan. Conducido por Yuki Kaji, este State of Play se centrará exclusivamente en títulos desarrollados por estudios japoneses y asiáticos, mostrando tanto nuevos anuncios como nuevo gameplay de anuncios ya conocidos. Dando así un espacio particular a esta región.
Todo esto se podrá ver tanto en la cuenta de Youtube como en la cuenta de Twitch de la compañía. Confirmando así los rumores que decían que en septiembre tendríamos un State of Play que, de este modo, se confirma oficialmente.
Algunas películas son víctimas de su contexto. No es que estén mal, sino que no aparecen en el momento adecuado o tienen unas expectativas imposibles de cumplir. Esto pasa muy a menudo cuando hablamos de franquicias concretas donde se pretende cumplir ciertos estándares o ceñirse a determinados géneros o formas. Lo cual hace que, salirse de determinadas ideas, se piense como un fracaso.
Esto ocurrió a la primera y hasta hoy única película de Final Fantasy desconectada de cualquier videojuego. Y es que aunque fue vendida como todo un fenómeno, que lo fue, fracasó de forma estrepitosa tanto entre los fans de los videojuegos como entre quienes no lo eran. Y si bien hoy se la considera un desastre sin paliativos, es interesante volver a ella no para reivindicarla, sino para reivindicar una idea: es importante valorar las cosas en su contexto.
Un fracaso sin paliativos
Final Fantasy: La fuerza interior, dirigida por Hironobu Sakaguchi, se estrenó en julio de 2001 con gran fanfarria. Con un presupuesto de 137 millones de dólares, dirigida por el propio creador de la franquicia y con Square Enix habiendo creado una división de cine solo para esta película, se vendió como una revolución no solo para el videojuego, sino también para el cine. Y tenía motivos para ellos.
El primer motivo y más particular era sus gráficos. Vendiéndose como completamente hiperrealistas, eran un salto revolucionario en cuanto a la calidad de la animación. Con Square pretendiendo convertir a Aki Ross, la protagonista, en la primera actriz animada por ordenador completamente fotorrealista, su intención era que se convirtiera en una actriz por mérito propio que trascendiera a la propia película: que no solo apareciera en Final Fantasy, sino también en otras películas en diferentes roles, como cualquier actriz de carne y hueso.
Esto nunca llego a ocurrir porque la película fue un absoluto fracaso. No ingresando más que 85 millones en taquilla, ni siquiera se libro en términos de crítica: con un 44% en Rotten Tomatoes y un 49 en Metacritic, no es universalmente vilipendiada, pero está lejos de ser bien recibida.
Esto, junto con la historia de que en Square Enix decidieron alejar de cualquier proyecto de futuro a Sakaguchi hasta que dejó la empresa, ha llevado a la leyenda negra de que Final Fantasy: La fuerza interior fue un fracaso absoluto. Una película que no merece la pena revisitar ni ver por nada del mundo porque no hay nada reseñable en la misma. Pero la realidad es que, pasados más de 20 años, volver a verla es interesante porque demuestra hasta qué punto, con cierta distancia, es evidente que había cosas interesantes en la misma.
Su fuerza interior no era ser Final Fantasy
El mayor problema que tiene es llamarse Final Fantasy. Cualquiera que espere una historia como las de los videojuegos va a verse decepcionado. Esta es una historia de ciencia ficción relativamente convencional donde lo que hay de Final Fantasy son, de hecho, algunos elementos que mucha gente considerará accesorios: los cristales, los eidolon, la filosofía ecologista. Pero para Sakaguchi esa es la verdadera identidad de Final Fantasy como franquicia y nunca ha negado que es lo que buscaba retratar en todos sus juegos, incluida esta película.
Eso aparte, la película es espectacular. Visualmente es increíble aún hoy, algo que el famoso crítico Roger Ebert reconoció en su día y que podría resumir a la perfección la película: quizás mejorable en la trama sin ser nunca mala, siendo nunca menos que un absoluto prodigio en lo técnico. Especialmente en una Aki que, en palabras de Entertainment Weekley, “llamar a esta heroína de acción un dibujo animado sería como llamar a un Rembrandt un garabato”.
Tampoco se puede criticar una banda sonora épica y grandilocuente de un Elliot Goldenthal en su etapa dorada. Incluso si se recibió con críticas por no utilizar al maestro Nobuo Uematsu. Especialmente cuando acaba con unos brillantes L’Arc-en-Ciel en un momento dulce de su carrera antes de un prolongado hiato.
Por eso se puede criticar Final Fantasy: La fuerza interior, porque no es como los juegos, porque podría ser más arriesgada, pero no porque no sea Final Fantasy o porque no haga cosas originales o interesantes. Porque no es verdad. Y si quieres comprobarlo, ahora está disponible en servicios de streaming como Netflix para demostrar, de una vez por todas, que se hizo de menos a esta película. Porque quizás Final Fantasy: La fuerza interior no fuera una obra maestra, pero es mucho mejor de lo que se dice.
Square Enix no se pierde ningún verano. Siempre tienen alguna apuesta bajo el brazo y este verano no es la excepción. Es un juego pequeño, pero es una apuesta diferente, fresca e interesante que busca competir con los The Legend of Zelda 2D. Su nombre es , The Adventures of Elliot: The Millennium Tales y es un Action RPG de estética 2D-HD que quiere entrarte por los ojos.
La cuestión del 2D-HD
Y es que la tendencia actual entre los juegos de Square Enix es abrazar una estética 2D-HD. Y la razón es evidente. Es una estética que va bien con el JRPG, relativamente fácil de conseguir, y que aunque divisiva, crea efectos espectaculares si es bien aplicada. Si no conoces las particularidades del 2D-HD, consiste en diseñar personajes y objetos en 2D, generalmente en pixelart, mientras se hacen los fondos, generalmente pintados en sprites, en HD, creando así un contraste que generalmente se disimula difuminando los fondos. Algo que crea efectos espectaculares, pero que no siempre entusiasman al público.
En Square Enix, quienes se encargan de hacer juegos en 2D-HD, son un una división en particular: Square Enix Business Division 11. Un equipo liderado por Tomoya Asano, un veterano de la industria que se unió a Enix en 2001 y que comenzó a hacerse prominente dentro de la empresa produciendo varios títulos de la saga Final Fantasy. Algo que le valió encargarse de su propia división con la que hacerse cargo de proyectos más pequeños con los que diversificar el catálogo de Square Enix.
Haciendo uso del 2D-HD como la firma distintiva de su división, suyos son juegos como la franquicia Octopath Traveler, Triangle Strategy, o los remakes de Live a Live o los tres primeros Dragon Quest. Estando entre los títulos mejor valorados en la historia reciente de Square Enix. Y ahora lanzan su nuevo título, The Adventures of Elliot: The Millennium Tales, queriendo explorar nuevos terrenos: el Action RPG.
Un juego con influencias particulares
Si algo caracteriza a todos los juegos que han hecho hasta ahora en Square Enix Business Division 11 es que son juegos por turnos. Ya sean JRPGs o Tactics RPGs, no se han alejado de los juegos por turnos en una época donde, al menos en Square Enix, se ha renunciado a los juegos por turnos. Algo que les ha hecho que se tenga mucho cariño a sus juegos. Pero decidiéndose a hacer algo diferente, en The Adventures of Elliot no solo abordan el Action RPG, sino que lo hacen de una forma magistral. Aunque con un par de peros.
Encarnando a Elliot, un aventurero, tendremos que salvar al reino de Philabieldia viajando en el espacio y el tiempo de una amenaza que promete acabar con la humanidad. En una mezcla entre The Legend of Zelda y la serie Mana, enfatizando los elementos RPG, el juego pone énfasis en el combate durante gran parte del juego, pero añade ciertos componentes de utilización de objetos y habilidades en las mazmorras, al estilo de la franquicia de Nintendo, para resolver puzzles.
El principal problema que ha encontrado gran parte de la crítica es que es un juego poco profundo. Costándole arrancar al menos diez horas, no llega a desarrollarse de verdad hasta su segunda mitad, siendo su primera parte un juego demasiado básico y sencillo. Después si gana en enteros, ganando no solo en complejidad, sino también en profundidad, siendo un juego mucho más interesante, pero lo hace a costa de habernos presentado ya casi todas sus mecánicas, mapas y objetos, haciendo que se pierda buena parte del interés del descubrimiento. Siendo ese el gran problema del juego.
Dicho eso, el juego ha entusiasmado a la crítica, aun con sus problemas. Y si en algo destacan en Square Enix Business Division 11 es en su capacidad para iterar. Octopath Traveler fue un buen juego, pero con problemas, y Octopah Traveler 2 y 0 fueron juegos excelentes. Así que un hipotético The Adventures of Elliot 2 puede ser, también, un juego excelente. Pero en vez de esperar hasta eso, puedes probar un juego que, aun con sus problemas es interesante y sale el próximo 18 de junio para Nintendo Switch 2, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Y si eres más de turnos, Final Fantasy Resonance sale para las mismas plataformas, también del mismo estudio, el próximo 22 de octubre, para que no se diga que el 2D-HD no tiene algo para todo el mundo.
En el pasado Nintendo Direct tuvimos varios anuncios importantes, pero uno de los más impactantes llegó de la mano de Square Enix. Anunciando un nuevo Final Fantasy, lo más sorprendente es que no sería en 3D, sino en HD-2D, la estética que han utilizado en juegos como Octovapth Traveler o Triangle Estrategy, pero nunca antes en un Final Fantasy. Y es que, Final Fantasy Resonance, aunque se nos ha vendido como un nuevo juego de la franquicia, en realidad es otra cosa diferente.
Un Final Fantasy nuevo, pero a medias
Final Fantasy Resonance es una adaptación de la historia de la primera temporada de Final Fantasy: Brave Exvius, un videojuego para móviles que ya ha cerrado y ya no está disponible para jugar. Según Square Enix, Resonance parte de la historia original para reimaginar y reconstruir de forma extensiva todo lo demás. Considerando que esto no es ni un port ni un remake de Brave Exvius, sino su propio juego partiendo del original.
Para demostrar sus diferencias, han partido del hecho de que tiene nuevas cinemáticas y habilidades renderizadas en 3D, un nuevo sistema de combate por turnos y elementos, además de un nuevo overworld y treinta y tres canciones nuevas para la banda sonora, que le hacen un juego nuevo por sí mismo.
Además de todo lo anterior, habrá numerosos guiños a otros juegos de la franquicia, en la forma de personajes de otras entregas. Aparecerán Warrior of Light (FF1), Terra (FFVI), Cloud (FFVII), Zidane (FFIX), Shantotto (FFXI) o Y’shtola (FFXIV) en forma de Visiones, para los fans de la franquicia. Y podrás descubrirlo por ti mismo cuando salga el próximo 22 de octubre para Nintendo Switch y Nintendo Switch 2.
En Square Enix tienen un problema: Final Fantasy ya no conecta con los jóvenes. Una franquicia conocida históricamente por conectar con los adolescentes y jóvenes adultos está teniendo problemas para llegar hasta su público objetivo. Algo que demuestran los últimos datos de Circana, que afirman que el 70% de los jugadores que compraron Final Fantasy VII Rebirth en Estados Unidos tenían más de 30 años.
Naoki Hamaguchi, director del juego, afirma ser “muy consciente de la necesidad de considerar cómo podremos expandir el potencial de la franquicia Final Fantasy en su conjunto para la próxima generación” y que en Square Enix, cuando acaben con la trilogía de remakes de Final Fantasy VII, quieren “pensar en esa expansión hacia nuevas audiencias“.
Por otra parte, esta no es una nueva ocurrencia entre los mandos de importancia en la empresa. El director de Final Fantasy XIV y productor de Final Fantasy XVI, Naoki Yoshida, también ha dicho algo similar en el pasado. Afirmando que “los intervalos de lanzamiento se han alargado tanto que algunos jugadores simplemente no han tenido la oportunidad de conectar con la serie como lo hicieron los fans veteranos”, cree que una de las razones por las que el público más joven conectaba con Final Fantasy era su rápido ritmo de publicación.
Los números encajan y no dan
Los datos se sostienen. Entre Final Fantasy VI y Final Fantasy X, el pico de popularidad de la franquicia, pasaron siete años. Entre Final Fantasy XII, XIII, XV y XVI han pasado han pasado diecisiete. Toda una vida para cualquier niño, adolescente o joven adulto.
Por eso, si bien es imposible demostrar que esta sea la causa de la falta de popularidad de la franquicia entre los jóvenes, parece que puede ser una causa probable. Si Square Enix intervendrá sobre ello, haciendo más juegos de manera más rápido o de otra manera, está por ver. Especialmente cuando Final Fantasy XVI, el último juego de la franquicia, es de 2023 y aún no se ha anunciado una nueva entrega.
Atari se ha hecho con los derechos de múltiples iteraciones de la franquicia Wizardry. Teniendo en su posesión las licencias de Wizardry: Proving Grounds of the Mad Overlord (1981), Wizardry II: The Knight of Diamonds (1982), Wizardry III: Legacy of Llylgamyn (1983), Wizardry IV: The Return of Werdna (1987) y Wizardry V: Heart of the Maelstrom (1988), además de “muchos otros videojuegos, derechos, y otras propiedades intelectuales relacionadas con Wizardry”. Lo cual bien se podría traducir tanto en nuevos juegos de la franquicia como en series, películas, cómics o cualquier otra clase de producciones.
Wizardry, uno de los videojuegos más influyentes de la historia
De hecho, Atari no son nuevos en el mundo de Wizardry. El pasado 2024 publicaron un remake de Wizardry: Proving Grounds of the Mad Overlord, desarrollado por el estudio Digital Eclipse, que actualizaba gráfica y mecánicamente el juego para hacerlo más accesible a nuevas generaciones de jugadores. Algo muy necesario dado la dureza y asperezas de un juego publicado originalmente en 1981 para el Apple II.
La importancia de Wizardry no puede ser, en ningún caso, hecho de menos. La franquicia es de gran importancia para el videojuego, en tanto dio forma a lo que serían los RPG a partir de entonces. Dragon Quest, Final Fantasy o Baldur’s Gate son herederos directos de Wizardry, como han expresado explícitamente sus creadores más de una vez, pero también el anime tiene una herencia evidente de este juego, ya que su popularidad fue tal que ha acabado influenciado a numerosas producciones culturales fuera del videojuego, incluido el pionero de la alta fantasía en Japón: Record of Lodoss War.
En una reciente entrevista con GamesRadar+ en la Game Developers Conference, la escritora principal de Sandfall Interactive, Jennifer Svedberg-Yen, abordó el futuro de la aclamada serie Clair Obscur: Expedition 33. A pesar de su entusiasmo, Svedberg-Yen fue evasiva al discutir posibles direcciones para la serie, mencionando que la influencia de Final Fantasy en su desarrollo ha sido significativa. Esta referencia sugiere la posibilidad de que Clair Obscur se transforme en una serie multijuego o adopte un formato antológico, similar a otros títulos destacados en la industria.
Tendremos que esperar para saber
Svedberg-Yen, con un tono juguetón, declaró: “No puedo revelar estas cosas. Si lo hiciera, tendría que matarte”, reflejando su deseo de mantener el suspenso sobre el futuro de la franquicia. La escritora, que se siente emocionada por el interés que ha despertado Clair Obscur entre los fanáticos de Final Fantasy, también hizo hincapié en que la serie tiene múltiples caminos por explorar, incluyendo secuelas directas o la creación de historias independientes que compartan solo una iconografía común.
Con tantas posibilidades en el horizonte, la comunidad de jugadores espera con ansias novedades sobre Clair Obscur. Por ahora, se mantiene la incertidumbre sobre si la serie se expandirá en una dirección o en otra, lo que, sin duda, continuará capturando la atención y el interés de sus seguidores.
El esperado lanzamiento de Final Fantasy VII Rebirth será finalmente el 3 de junio. A diferencia de sus predecesores, que fueron exclusivos de PS5 en su lanzamiento inicial, esta nueva entrega estará disponible en todas las plataformas desde el primer día, incluyendo la Nintendo Switch 2 y la Xbox Series X/S. Esta estrategia de Square Enix busca ampliar la base de jugadores, permitiendo que más personas disfruten de este icónico remake.
Que nadie se lo pierda
Naoki Hamaguchi, director del juego, ha abordado las preocupaciones que surgen con esta decisión, asegurando que no habrá compromisos en calidad. En una entrevista con Automaton, Hamaguchi explicó que cada versión del juego se optimiza de manera individual para maximizar el rendimiento y minimizar las limitaciones inherentes a cada plataforma. Esta atención al detalle es vital para garantizar que los jugadores de diferentes dispositivos gocen de una experiencia visual óptima.
El desarrollo de Final Fantasy VII Rebirth está avanzando a buen ritmo, comenzando en un PC de gama alta para asegurar una calidad visual superior. Hamaguchi comentó que, si el juego puede funcionar a 30 fps en las plataformas menos potentes, es razonable esperar 60 fps en las consolas más avanzadas. Este enfoque técnico subraya el compromiso del equipo por mantener la integridad visual del juego, refinando parámetros específicos para cada sistema sin sacrificar la experiencia general.
Aunque aún no se ha revelado oficialmente el título final de esta tercera y última parte de la trilogía, pronto se compartirá un primer adelanto y el nombre a lo largo de este año.
La serie Final Fantasy 7 ha vuelto a acaparar la atención de la industria del videojuego tras el reciente lanzamiento de la primera parte del remake, conocido como Intergrade, para la nueva Nintendo Switch 2. Este acontecimiento ha generado una ola de interés, llevando a su director, Haoki Hamaguchi, a dar diversas entrevistas donde se han discutido los planes para la tercera parte del proyecto, que promete ser la culminación de esta ambiciosa reinvención.
Si lo antiguo funciona, para qué cambiar
A pesar de las expectativas sobre el potencial gráfico que podría ofrecer una actualización a Unreal Engine 5, Hamaguchi ha anunciado que no se migrará a esta nueva versión del motor gráfico. En lugar de ello, el equipo continuará su trabajo en Unreal Engine 4, que ya han adaptado para satisfacer sus necesidades específicas. Según el director, es más beneficioso contar con algo con lo que estamos familiarizados y que hemos adaptado a lo que necesitamos.
Además, se ha confirmado que la secuela, Final Fantasy 7 Rebirth, será jugable en la Nintendo Switch 2. Hamaguchi destacó que el equipo está dedicando esfuerzos significativos para asegurar una tasa de imágenes por segundo estable, lo que implica realizar todos los pequeños ajustes necesarios para optimizar el rendimiento del juego en esta consola, que, comparativamente, posee menos potencia que otros sistemas de juego actuales.
La recepción del port de Intergrade ha sido positiva, lo que indica que Square Enix ha logrado realizar un buen trabajo en cuanto a la optimización del rendimiento del juego, a pesar de las limitaciones de hardware de la Nintendo Switch 2. Las ventas han acompañado este lanzamiento, lo que sugiere que el interés y la expectativa por el proyecto continúan creciendo, a pesar de la decisión de no actualizar el motor gráfico para futuras entregas.
Square Enix ha declarado que el desarrollo de la tercera parte del remake de Final Fantasy VII avanza con éxito, pero se anticipa que aún faltan varios meses antes de su lanzamiento. Mientras tanto, la comunidad de fans comienza a especular sobre cuál podría ser el próximo gran remake de la saga, y Final Fantasy VI se perfila como el favorito entre muchos seguidores. Este clásico JRPG, adorada por su narrativa y personajes, despierta el deseo de que sea recreado desde cero con la misma ambición que se ha puesto en la revisión de FFVII.
Final Fantasy VI, el siguiente en la cola
Naoki Hamaguchi, director de Final Fantasy VII Rebirth, ha compartido sus pensamientos sobre la posibilidad de un remake de FFVI. En entrevistas recientes, ha revelado que, aunque esta entrega es su favorita dentro de la franquicia, no tiene intenciones de liderar un nuevo proyecto de remake. La razón detrás de esta decisión es el agotamiento creativo tras una década dedicada a reimaginar el mundo de Midgar y Gaia. Hamaguchi se siente cansado tras diez años de trabajo continuo y considera que sería más beneficioso que un nuevo creador tomara las riendas de un posible remake de FFVI.
A pesar de su admiración por el clásico, Hamaguchi expresa su interés en explorar nuevas creaciones y plantea la posibilidad de un Final Fantasy XVII. La idea de desvincularse de los remakes actuales no implica un corte total; el director desea seguir en una posición de apoyo, guiando a un nuevo equipo que aporte perspectivas frescas a la historia y los personajes emblemáticos de FFVI, como Terra, Celes y Kefka.
Con estos comentarios, queda en el aire la incertidumbre sobre el futuro de la serie, mientras los fans esperan con entusiasmo tanto la llegada del final del remake de FFVII como la posibilidad de nuevos horizontes narrativos en el universo de Final Fantasy.