La administración Trump ha anunciado nuevos aranceles que han llevado a una baja significativa en la capitalización bursátil de las empresas tecnológicas. Este fin de semana, Trump parece haber reconsiderado la situación y está considerando excepciones para compañías como Apple, NVIDIA, AMD e Intel, que son las más impactadas por estos cambios. Sin embargo, las tensiones comerciales no se limitan solo a Estados Unidos y China, sino que también han trascendido a Europa, afectando a empresas como Sony.
Una subida de precio completamente injustificable
En respuesta a la situación económica mundial, que incluye el impacto de los aranceles, Sony ha decidido aumentar el precio de la PlayStation 5 en 50 euros, lo que sitúa el nuevo precio en 499 euros. Este ajuste se produce a pesar de que la consola ha estado disponible en algunos lugares por debajo de los 400 euros, alcanzando precios de hasta 379 euros. Por otra parte, el modelo estándar con unidad de disco y la PS5 Pro se mantienen en sus precios anteriores de 499 euros y 799 euros respectivamente, lo que indica que Sony puede absorber el incremento de los costos de los componentes en esos modelos.
Además, Sony ha anunciado una reducción de precio en el lector de discos de la PS5, bajándolo de 120 euros a 79.99 euros. Este movimiento parece centrarse en la necesidad de liquidar el stock acumulado, ya que las ventas de discos físicos se han estancado, en gran parte debido a la creciente preferencia de los consumidores por el formato digital. Aunque los cambios de precio pueden parecer contradictorios, reflejan una estrategia para adaptarse a una economía en transformación.
A pesar del anuncio de aumento en el precio, es posible encontrar la PS5 a 449 euros en algunas plataformas como Amazon, permitiendo a los compradores aprovechar el precio antiguo antes de que se realicen los nuevos ajustes. Sin embargo, se puede suponer que este precio cambiará pronto, por lo que los interesados en adquirir la consola deben actuar con rapidez.