En la actualidad, un fenómeno de acaparamiento está emergiendo en la comunidad de jugadores, donde muchos acumulan juegos en sus bibliotecas digitales sin necesariamente jugarlos. Un informe indica que más de la mitad de los jugadores de Steam no han tocado numerosos títulos en su colección, lo que pone de manifiesto que el acto de comprar a menudo prevalece sobre la experiencia de jugar. Chris Zukowski, experto en marketing de videojuegos, argumenta que esta tendencia ha sido habilitada por Steam, que ofrece características sociales y curativas superiores, además de ventas legendarias, atrayendo así a los “acaparadores” del entretenimiento digital.
Acumular parece ser que es lo nuestro
La competencia de plataformas de entretenimiento, como Netflix y los videojuegos, está llevando a los desarrolladores indie a luchar por la atención de los jugadores, que también deben administrar su tiempo entre diversas actividades, incluyendo dormir. Según Zukowski, esto representa un desafío para los juegos que no se enmarcan claramente dentro de un género; los jugadores tienden a acumular títulos de géneros bien definidos, mientras que aquellos con categorías ambiguas son menos propensos a ser adquiridos.
A medida que los jugadores se convierten en coleccionistas, se repite lo que muchos denominan la pila de la vergüenza, donde los interesados compran fervorosamente, incluso sin la intención de jugar. Zukowski señala que este comportamiento irracional podría haber cambiado el panorama comercial: “Si los jugadores de Steam fueran racionales y solo compraran juegos que realmente jugarían, venderíamos muchos menos juegos”, destaca.
Sin embargo, esta acumulación de juegos no significa necesariamente un desinterés por la experiencia de juego, sino que forma parte del placer de coleccionar. Con un ambiente de compra tan accesible, los jugadores se encuentran a menudo en la encrucijada de una biblioteca digital en expansión, pero con poco tiempo disponible para disfrutarla.