Una actriz de ‘Terrifier’ acaba de demandar a la película: la verdadera pesadilla estaba tras las cámaras

La franquicia Terrifier, que ha cosechado un notable éxito en taquilla con ingresos totales que ascienden a 106 millones de dólares, se encuentra ahora en el centro de un escándalo legal tras las acusaciones de la actriz Catherine Corcoran, quien interpretó a Dawn en la primera entrega. Corcoran ha presentado una demanda por incumplimiento de contrato, reclamando el 1% de los beneficios de taquilla de las tres películas, de las cuales Terrifier 2 y Terrifier 3 generaron ingresos de 15 millones y 89 millones de dólares, respectivamente. Sin embargo, Corcoran afirma haber recibido menos de 8400 dólares, lo que contrasta drásticamente con las ganancias de la franquicia.

¿Terrifier? Un terror

En su demanda, Corcoran no solo reclama compensación económica, sino que también expone las condiciones de trabajo en el set, describiendo un ambiente peligroso y negligente. La actriz menciona el uso de prótesis que contenían heces de rata y la implementación de mordazas reales durante el rodaje. Según su testimonio, estos elementos resultaron en lesiones. Además, la demanda incluye graves acusaciones de acoso sexual y violación de la intimidad, al sostener que el productor Phil Falcone tomó fotografías de su cuerpo desnudo sin su autorización.

El director Damien Leone ha sido objeto de críticas no solo por la situación en el rodaje, sino también por su respuesta a comentarios políticos de David Thornton, el actor que interpreta a Art el payaso. Leone indicó que no quería que su trabajo se viera influenciado por ideologías políticas, lo que provocó un debate en torno a su postura en un momento donde la industria del cine enfrenta desafíos éticos y de representatividad.

Con la posible producción de Terrifier 4 en el horizonte, la saga no solo atraviesa un éxito comercial, sino que ahora se enfrenta a la necesidad de abordar estas serias acusaciones que manchan su reputación en el cine de terror moderno.