Paradark Studio ha revelado un nuevo tráiler de Exekiller durante el New Game + Showcase, ofreciendo un vistazo a este prometedor título ambientado en una distopía postapocalíptica tras el denominado ‘Gran Incendio’. En este juego, los jugadores asumirán el papel de un cazarrecompensas que navega a través de un mundo marcado por la devastación y la tecnología descontrolada, evocando influencias del género Western postapocalíptico y de títulos como Cyberpunk 2077.
Cyberpunk 2077, pero en el lejano oeste
La jugabilidad de Exekiller se destaca no solo por su acción intensa, sino sobre todo por su enfoque en la toma de decisiones, que alterará el curso de la narrativa y la relación con diversas facciones dentro del juego. Los jugadores tendrán la oportunidad de elegir el destino de sus objetivos, lo que influirá en el desarrollo de la historia y en su propia evolución en este universo sombrío.
El motor gráfico Unreal Engine 5 proporciona una base técnica robusta que permite la creación de un mundo abierto complejo. Este entorno se verá complementado por vehículos personalizables que facilitarán la exploración de un mapa extenso y variado. Además, Paradark Studio ha puesto especial atención en la interactividad ambiental y un sistema de combate directo, mientras que el novedoso sistema S.O.U.L.S. permitirá recolectar bio-chips de enemigos para gestionar mejoras y recursos económicos.
Exekiller también se presenta como un RPG de mundo semi-abierto, con una estructura de misiones no lineal que recuerda a Fallout: New Vegas, facilitando la resolución de conflictos mediante sigilo y técnicas de pirateo. Los jugadores deberán enfrentarse a condiciones extremas como tormentas radiactivas y llamaradas solares que modificarán las reglas de la jugabilidad. Aunque aún no se ha anunciado una fecha de lanzamiento, el interés por Exekiller sigue creciendo, y los jugadores ya pueden añadirlo a su lista de deseos en Steam.
MGM+ ha decidido revivir la épica historia de Los Siete Magníficos, produciendo una nueva versión en formato de miniserie de ocho capítulos. Esta obra, basada en el clásico cinematográfico de 1960 y, a su vez, en Los siete samuráis (1954) de Akira Kurosawa, busca ofrecer una narrativa más profunda y matizada que las adaptaciones previas. A la cabeza del proyecto estará Tim Kring, conocido por su trabajo en la serie Heroes, quien se desempeñará como showrunner.
Un western que se ha hecho ya muchas, muchas veces
El remake promete un enfoque diferente al centrarse en el trasfondo personal de cada uno de los siete mercenarios. La historia seguirá a un grupo de expertos contratados por una aldea de cuáqueros, acosada por un terrateniente despiadado. A medida que los mercenarios se integran en la comunidad, deberán enfrentar la compleja moralidad de la violencia, cuestionándose si es justificable usarla para proteger a un pueblo de fe pacifista.
Aunque el argumento básico se mantendrá fiel a las versiones previas, el desarrollo característico que propone esta serie podría brindar una mayor profundidad a los personajes. MGM+ ya había explorado el terreno de los remakes antes, con la reciente adaptación de Robin Hood, lo que sugiere que la compañía está dispuesta a arriesgarse en la reinterpretación de clásicos, incluso cuando las versiones anteriores son relativamente recientes, como la película dirigida por Antoine Fuqua en 2016, que contó con un elenco de renombre que incluía a Denzel Washington y Chris Pratt.
Esta serie se suma a la rica historia de Los Siete Magníficos, que ha dejado su huella en el cine con varias películas y una serie de televisión que se emitió en la década de 1990. La expectativa es que este nuevo enfoque no solo revitalice esta conocida narrativa, sino que también la aporte una nueva capa de complejidad, invitando a los espectadores a reflexionar sobre las decisiones éticas de sus personajes.
Durante muchos años parecía que el western era el género de nuestros padres, cuando no de nuestros abuelos. Un género que era una americanada, que gustaba a nuestros mayores por pura nostalgia, y que no tenía mucho que aportar al presente. Por supuesto, nos equivocábamos. Hay excelentes westerns ahí fuera y de hecho, sigue siendo posible hacer buenos westerns. No hay nada en la ambientación que sea irreproducible en la actualidad y, por sus características, le viene al pelo a nuestro caótico presente de capitalismo salvaje.
Eso lo sabe bien Kurt Sutter, creador de Hijos de la anarquía quien, con su nueva serie, Los abandonados, nos quiere demostrar que el western puede servir para contar historias que resuenen con el público actual. Y, además, hacerlo en la plataforma favorita de muchos: Netflix.
Siguiendo de cerca la estructura y el tono de Hijos de la anarquía, la pretensión de Sutter es hacer un western que explote todos los lugares comunes de sus historias. La violencia, los lazos familiares, los individuos y sus grupos infrafamiliares contra la sociedad y el choque entre el capitalismo y la comunidad. Algo que en este caso, se ve liderado por dos actrices de gran nombre: Gillian Anderson y Lena Headey.
De hecho, todos los críticos que han podido ver ya la serie destacan que ellas son el auténtico motor de la serie. Estas dos actrices de curriculum más que consumado demuestran ser el auténtico corazón y sangre de Los Abandonados, cargándose a las espaldas la narrativa de la serie de un modo que sólo podrían hacer dos actrices absolutamente excepcionales como ellas. Convirtiendo en la serie en un absoluto imprescindible para cualquier fan de estas dos actrices, es decir, cualquier persona que las conozca.
No es menos cierto que la opinión general entre los críticos es que la serie es, cuanto menos, desigual. Incluso si las actrices protagonistas están absolutamente soberbia y la narrativa funciona, lo violento de la misma y lo esquemática que resulta acaba pasándole factura. Resultando demasiado artificial para algunos de los críticos.
Una de las causas que se señalan que ha podido causar esto es que su creador, Stutter, dejó la serie antes de la finalización de su primera temporada. Aunque no se han aclarado sus razones, si fue por causas de diferencias creativas con Netflix o porque quiere concentrarse en su debut como director en el cine con This Beast, aún sin fecha de estreno, todo el mundo reconoce que aquí falta exactamente lo que es muy evidente en sus grandes obras, como Sons of Anarchy o The Shield: cierta ambigüedad moral en sus personajes y mayor profundidad en los acontecimientos de la trama.
¿Significa eso que no merezca la pena Los abandonados? En absoluto. Como hemos señalado, sus actrices protagonistas ya hacen imprescindible cualquier serie en la que aparezcan, y aunque sólo sea un eco, Stutter siempre es seña de calidad. Puede que pudo haber sido más, pero también es cierto que muchos críticos opinan que es una buena serie pese a todo. Incluso si no al nivel de lo que esperan del creador de Sons of Anarchy.
Si tienes curiosidad por ver la serie, está ya disponible en Netflix. Son diez episodios, no hay confirmada una segunda temporada y sin su showrunner, parece dudoso que la haya. Así que parece un plan perfecto para disfrutar de una serie que, incluso si no es lo mejor que nos ha ofrecido su creador, es una más que digna curiosidad del catálogo de streaming actual.
El género western, tradicionalmente narrado desde perspectivas masculinas, ha enfrentado desafíos significativos en su evolución, limitando la diversidad en historias y personajes. Sin embargo, el cine independiente ha comenzado a ofrecer nuevas narrativas, permitiendo que obras como First Cow replanteen las convenciones del género. Esta película, dirigida por Kelly Reichardt, ha sido reconocida como una de las mejores del último tiempo, aportando un enfoque único y autoral a la narrativa del western.
Un excelente ejemplo del slow cinema
Ambientada en el noroeste americano durante el siglo XIX, First Cow narra la vida de un cocinero y un fugitivo de origen asiático que buscan prosperar a través de un negocio poco convencional centrado en la cocina. A lo largo de la historia, Reichardt explora masculinidades inusuales para el género, ofreciendo una nueva dimensión que desafía los estereotipos tradicionales del western.
La película no solo destaca por su innovadora narración, sino también por su estilo visual, que se inscribe dentro de la escuela del ‘slow cinema’. Este enfoque permite a los espectadores contemplar detalles sutiles y vivir la historia a un ritmo pausado, desafiando así las expectativas de un público más ansioso por un desarrollo narrativo rápido. En este sentido, el relato se convierte en un medio para explorar las complejidades de la vida rural en los Estados Unidos, áreas que suelen estar ausentes en la narrativa cinematográfica habitual.
First Cow refuerza las posibilidades del cine independiente, ofreciendo una crítica al capitalismo de manera ingeniosa, donde el forastero es encarnado por una vaca y la amenaza principal se presenta en el contexto de un conflicto social latente. A través de una representación cuidada y elocuente de las realidades humanas, la obra de Reichardt se erige como un testimonio de la riqueza narrativa que el cine puede ofrecer más allá de las convenciones establecidas del pasado.
Armie Hammer está a punto de regresar al cine con el estreno de Frontier Crucible, un western basado en la novela Desert Stake-Out de Harry Whittington. La película, programada para su lanzamiento en Estados Unidos en poco más de un mes, trata sobre un exsoldado que se ve obligado a aliarse con tres forajidos, así como con una mujer y su esposo, para sobrevivir en el Arizona de la década de 1870.
Un western teñido de virulentas acusaciones
Este proyecto marca el tercer trabajo pendiente de estreno de Hammer desde que fue acusado de acoso sexual y violación en 2021, lo que resultó en su expulsión de varias producciones, algunas incluso en fase de postproducción. La controversia que rodea al actor ha generado un debate sobre la cultura de la cancelación y sus implicaciones en la industria del entretenimiento.
Frontier Crucible será dirigida por Travis Mills y contará con un elenco destacado que incluye a actores reconocidos como William H. Macy y Patrick Jane. La producción está a cargo de Dallas Sonnier, quien defiende el fichaje de Hammer aduciendo que ha construido su carrera en la producción de películas independientes masculinas y considera que el actor merece otra oportunidad en la industria.
A pesar de la creciente expectativa en torno a la película, aún no se ha confirmado una fecha de estreno para España, lo que ha dejado a los fanáticos preguntándose si Frontier Crucible terminará en una plataforma de streaming. Mientras tanto, se recomienda a los interesados que vean el tráiler de la película para tener un primer vistazo a esta ambiciosa producción.
En medio de la controversia y el regreso de Hammer, la industria del cine sigue debatiéndose entre la búsqueda de la justicia y la reinserción de artistas que han enfrentado acusaciones graves.
Kathryn Bigelow, reconocida directora estadounidense, ha marcado un hito en el género del thriller gracias a su distintivo estilo que fusiona atmósfera y tensión. Aunque su trabajo ha sido elogiado por crear un entretenimiento provocador, también ha enfrentado críticas por la supuesta falta de sustancia en sus historias. Sin embargo, su capacidad para abordar la violencia y las dinámicas de poder en sus tramas le ha otorgado un lugar destacado en la filmografía contemporánea.
Una de las películas de vampiros más macarra de la historia
Una de sus obras más emblemáticas, Los viajeros de la noche (1987), ha sido considerada una película de culto que consolidó a Bigelow como una cineasta relevante. En este film, la directoria estadounidense mezcla géneros como el terror, el western y el neo-noir, construyendo una narrativa intrigante en un entorno rural de Estados Unidos. La trama gira en torno a un joven cowboy que, atraído por una forastera, se convierte en vampiro, lo que lleva a una exploración de comunidades peligrosas y relaciones familiares complejas.
Bigelow, junto a su co-guionista Eric Red, utiliza los elementos clásicos del canon vampírico para tejer una historia que se inserta en un sistema social jerárquico, con dinámicas de ‘familia encontrada’ que evocan su trabajo en retratos de cuerpos de poder y fuerzas de seguridad. Además, su exitosa colaboración con la banda sonora de Tangerine Dream otorga a la película una atmósfera electrizante que revitaliza el horror a través del prisma del neo-noir de los ochenta.
Actualmente, Los viajeros de la noche está disponible en streaming a través de Amazon Prime Video y Filmin, convirtiéndose en una opción ideal para los aficionados al género durante la temporada de Halloween. Su relevancia perdura a pesar del paso del tiempo, resaltando la habilidad de Bigelow para contar historias cautivadoras que trascienden su época.
El cine ha mostrado a lo largo de su historia una plétora de villanos que han dejado una marca indeleble en la memoria colectiva, y entre ellos destaca Sentenza, el personaje interpretado por Lee Van Cleef en el clásico El bueno, el feo y el malo. Estrenada en España el 7 de agosto de 1968, esta película dirigida por Sergio Leone se transformó con el tiempo en un referente del género western,a pesar de un recibimiento crítico inicial que no fue del todo favorable.
Un villano absolutamente despreciable
Sentenza, conocido también como “el Malo”, es un villano implacable, cuya frialdad y crueldad definen gran parte de su carácter. Su búsqueda de un tesoro confederado, implacable y meticulosa, lo convierte en un antagonista memorable que enfrenta a Blondie, el “bueno”, y a Tuco, el “feo”. La interpretación de Van Cleef es digna de destacar, no solo por su mirada penetrante y su inconfundible “nariz de águila”, sino también por la construcción de un personaje que vive sin compasión ni remordimientos.
A lo largo de su carrera, Van Cleef tuvo que abordar complejos problemas personales, incluido una significativa adicción al alcohol. Sin embargo, la visión de Leone le permitió convertirse en un actor relevante, elevando su carrera y mejorando su vida personal a través de asociaciones estables que continuaron en Italia. La colaboración entre ambos fue crucial, ya que no solo le llevó a obtener papeles de mayor envergadura, sino que, de forma estratégica, Leone llegó a involucrar a su familia para ayudar a controlar sus adicciones durante la filmación.
Con el paso del tiempo, Sentenza ha sido relegado a la categoría de icono cultural. Su legado se extiende más allá de la película misma, consolidándose como uno de los villanos más recordados y emblemáticos en la historia del cine. A través de su inigualable crueldad y carácter meticuloso, Van Cleef dejó una huella que todavía resuena en la industria cinematográfica y en la mente de los fanáticos.
Clint Eastwood, a sus 95 años, continúa dejando huella en el mundo del cine con su último trabajo como director, Jurado Nº 2, programado para estrenarse a finales de 2024. Durante más de seis décadas, Eastwood ha sido considerado el pistolero definitivo y un pionero entre las estrellas de acción modernas. Su ascenso al estrellato comenzó en los años 60 con la icónica Trilogía del dólar dirigida por Sergio Leone, que incluye películas inolvidables como Por un puñado de dólares, La muerte tenía un precio y El bueno, el feo y el malo.
Una película que no se entiende que rechazara
A pesar de su éxito, Eastwood tomó decisiones difíciles que han marcado su trayectoria. Poco después de su colaboración con Leone, el director le ofreció un papel importante en otro western. Sin embargo, el actor decidió rechazar la oferta, temeroso de quedar encasillado en un solo tipo de roles. Esta negativa afectó su relación con Leone, que solo se logró reconciliar poco antes de la muerte del director en 1989.
Ironías del destino, la película en la que Eastwood optó no participar, Hasta que llegó su hora, se ha consolidado como una de las mejores del género western. Según los lectores de SensaCine, ocupa el sexto lugar en su lista de los mejores westerns de todos los tiempos, con una calificación de 4.2 sobre 5. La historia, que presenta a un misterioso personaje conocido como Harmónica, fue finalmente interpretada por Charles Bronson, quien también se convirtió en un ícono del género.
Este año marca el 55 aniversario de Hasta que llegó su hora, una película que, aunque sin la participación de Eastwood, se ha mantenido como un clásico. Su legado como actor y director sigue vivo, desafiando las convenciones del cine y abriendo nuevos caminos para futuras generaciones de cineastas.
Stephen King, el célebre autor conocido por sus obras de terror, ha vuelto a influir en la industria del cine y la televisión al recomendar la película Bone Tomahawk, dirigida por S. Craig Zahler y estrenada en 2015. A pesar de ser una producción de bajo presupuesto, con un costo de 1,8 millones de dólares, la película ha recibido elogios de la crítica por su mezcla única de géneros, combinando elementos de western y terror.
Una perfecta combinación de wrestern y terror
Bone Tomahawk narra la tensa historia de un pequeño pueblo del Oeste que ve su pacífica existencia alterada por la llegada de un forastero. La trama se complica con la desaparición del ayudante del sheriff, la hija del médico y el propio forastero, quienes se cree que han sido capturados por una tribu de nativos americanos conocida por sus prácticas caníbales. El elenco principal está formado por reconocidos actores como Kurt Russell, Patrick Wilson y Matthew Fox.
A pesar de su calidad cinematográfica, Bone Tomahawk no obtuvo un éxito comercial en cines, pero se destacó en el mercado doméstico, logrando un estatus de culto entre los aficionados al cine. Stephen King, quien parece haber tardado en descubrir la película, se mostró muy impresionado con el trabajo de Zahler y la recomendó a sus seguidores en Twitter, aunque su tuit original fue borrado tras su salida de la red social. Sin embargo, su mensaje continúa resonando, convirtiendo la recomendación en un tema de interés para sus fans.
John Wayne, reconocido como una de las mayores estrellas del cine western, ha dejado una huella profunda en la autoimagen de Estados Unidos. Su película El hombre que mató a Liberty Valance se presenta como una poderosa excepción dentro de su filmografía, distanciándose del conservadurismo simplista que caracterizó a muchas de sus obras. Este western tardío, dirigido por John Ford, no solo captura la esencia visual del género, sino que también aborda temas complejos que resuenan en las preocupaciones de la sociedad estadounidense.
Una película que trasciende lo que puedes esperar de un western
La narración gira en torno al senador Stoddard, interpretado por James Stewart, quien llega a rememorar sus días en la caótica ciudad de Shinbone. Su amigo, el rudo ranchero Tom, al que da vida John Wayne, y Stoddard comparten una conexión especial: ambos han estado enamorados de la misma mujer, Hallie, interpretada por Vera Miles. Juntos deben unirse para enfrentarse al temido delincuente Liberty Valance, encarnado por Lee Marvin. Esta mezcla de drama y tensión entre los personajes ofrece una mirada matizada de las relaciones humanas y los dilemas morales.
Ford invita a la reflexión al presentar una crítica a la percepción simplificada de la violencia y la figura del pistolero. El hombre que mató a Liberty Valance no solo desafía la glorificación de la violencia, sino que también destaca la complejidad de las relaciones interpersonales, cuestionando la verdad en un entorno donde las narrativas sensacionalistas suelen prevalecer. A través de una cinematografía pintoresca y un relato melancólico, la película establece un diálogo entre la vida cotidiana y la brutalidad que enfrentan sus personajes, lo que la convierte en una obra maestra del cine que sigue siendo relevante hoy en día.