Escribir, borrar, copiar, mover, descargar, modificar… Distintos son los procesos pero igual es el resultado: ¡fragmentación! Por supuesto, nos estamos refiriendo a la fragmentación de los archivos que guardamos en nuestro disco duro. Pero esto no significa que estén rotos, como respondería Jaimito, sino que su contenido se halla “desperdigado” sobre la superficie del disco.
Al igual que te sucedería a tí, si tuvieras que leer un libro cuyas páginas están repartidas por tu habitación, la fragmentación de un disco duro produce una ostensible reducción de la velocidad, que afecta a todo el sistema. ¿Cómo solucionarlo?
Obviamente, con un desfragmentador, pero no usaremos el que viene con Windows, anticuado, feo y con una efectividad en entredicho, sino Defraggler. Continue reading “Tus datos ordenados, gracias a Defraggler”