La primera vez que LEGO lanzó a la venta la minifigurita de la Princesa Leia fue en el año 2000, a punto de empezar el siglo XXI. Por aquel entonces, la empresa tenía seguidores irredentos, pero aún no tenían esa pátina de fans raritos que les ha acompañado a algunos de ellos hasta la actualidad. El ejemplo perfecto está en que un muñeco que habría sido normal y corriente hace 24 años hoy es un auténtico drama para los fans de LEGO y de Star Wars. Y el motivo no os lo vais a poder creer.
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Y es que resulta que en la nueva edición del personaje en su versión esclava de Jabba, en LEGO han introducido unos cuantos cambios que han sentado mal al fandom. Básicamente, le han quitado el pintalabios, la coleta ahora va por delante y tiene pantalones largos. Sí, este es el drama: un personaje formato por rectángulos de plástico ahora tiene más pintura roja que amarilla.
Cabe destacar que el personaje no se venderá por separado, sino como parte de un pack de 500 dólares que representará la guarida de Jabba y que, además de a Leia, tendrá a R2-D2, Bib Fortuna y, por supuesto, Jabba el Hutt. ¿Y qué están diciendo los seguidores ante esta ignonimia? Pues os lo podéis imaginar. Unos claman que hay censura. Otros, que Disney quiere borrar su propia historia. Otros utilizan la palabra “woke” como sinónimo de “algo me molesta pero no tengo claro el qué”.

La mayor parte de la gente en Internet, por suerte, se lo ha tomado a broma y ha fingido un enfado para pasar un buen rato, pero otros parecen habérselo tomado en serio. Vivimos en este mundo dentro de las redes sociales, donde una absoluta tontería que debería pasarse por alto o tomarse a choteo puede provocar un río de falsos enfados, de acusaciones y hasta -no me parecería tan extraño- de la retirada del producto. No llegaremos tan lejos en este caso, pero no sería tan raro que en la próxima edición desde LEGO volvieran a subirle el pantalón mostrando más color amarillo para no enfadar a la gente más rara y siniestra del mundo.