¿Cuál diríais que es el videojuego que ha provocado más muertes en la vida real? Aparte de ejemplos raros como Polybius o aquel supuesto asesinato inspirado en Final Fantasy VII, ¿qué lleva a alguien a mirar píxeles y después morir? Pues os tenemos preparado algo que no os esperáis y podría aparecer en un true crime: la increíble historia de Berzerk.
La cara sonriente del mal
En su día, Berzerk fue un juego totalmente novedoso. En 1980 no había tantos shooters multidireccionales, y mucho menos que en su versión de arcade tuviesen una voz digitalizada. Puede que visto ahora sea poco menos que un aburrimiento simplón, pero por aquel entonces todo el mundo quería probarlo… aunque llevara a vivir a dos metros bajo tierra.
Muchos le echan la culpa Evil Otto, una cara sonriente y saltarina que hacía que el juego fuera más rápido y era totalmente indestructible. La única verdad que sabemos es que en 1982, después de jugar al juego en su Atari 2600, un jugador murió de un infarto al corazón. De hecho, se calificó como la primera muerte provocada por un juego. Después, según se dice, otros dos le siguieron, cada vez que salía Evil Otto, aunque puede ser simplemente una leyenda urbana.
La verdad es, por supuesto, mucho más aburrida: el ataque al corazón ya había ocurrido antes de jugar al juego y su desenlace era inevitable. Pero claro, ¿qué hay de divertido ahí exactamente?