La fusión entre Square y Enix en 2003 se vio profundamente afectada por el fracaso financiero de Final Fantasy: The Spirits Within, una película que marcó un hito y, al mismo tiempo, se convirtió en el catalizador de una serie de problemas internos dentro de Square. Hironobu Sakaguchi, el creador de la aclamada saga Final Fantasy, dejó la compañía en 2001, una decisión que, según el compositor Nobuo Uematsu, tuvo consecuencias devastadoras para la estructura organizativa de Square.
Sin Sakaguchi Square Enix no ha sido lo mismo durante 20 años
En un reciente episodio de su podcast Together with NOBIYO, Uematsu, quien ha sido colaborador de Sakaguchi desde los años 80, recordó la profunda influencia que este último tenía en la empresa. “La organización simplemente colapsó después de que él se fue”, afirmó Uematsu, añadiendo que la falta de un liderazgo fuerte se notó inmediatamente. “Siempre ha sido el gran jefe”, sentenció, reflejando la admiración que sus seguidores y colegas sienten hacia él.
El estreno de Final Fantasy: The Spirits Within en 2001 resultó ser un fiasco financiero, lo que no solo erosionó la confianza en la gestión de Sakaguchi, sino que además retrasó la planeada fusión con Enix. Esto significó un momento crítico en la historia de Square, que vivía sus peores momentos justo antes de la fusión.
Tras su salida, Sakaguchi continuó siendo acreditado como productor ejecutivo en varios juegos de Final Fantasy hasta 2003. Uematsu, por su parte, dejó Square Enix en 2004 y. aunque ha trabajado como freelance, su legado musical sigue vivo en proyectos desarrollados por el estudio Mistwalker, fundado por Sakaguchi, donde ha contribuido a títulos como Blue Dragon y Lost Odyssey.
Estos eventos han dejado una marca indeleble en la historia de la compañía, señalando un cambio significativo en su dirección y futuro en la industria de los videojuegos.