Si Warner y Paramount se fusionan se perderán 4500 puestos de trabajo. A nadie parece importarle demasiado

Aunque todos dimos por terminada la telenovela de la fusión entre Warner y Paramount tras el anuncio de que, efectivamente, iban a unirse, lo cierto es que después ha dado mucho más de sí. Entre la denuncia, el juicio, el aplazamiento de la fusión y la pérdida de millones y millones cada día por parte de David Ellison, la cosa está cogiendo mala forma… y ahora, además, se ha sumado una investigación oficial del condado de Los Angeles que la hunde todavía más.

Perdiendo dinero y empleo

Hay que tener en cuenta que gran parte de las producciones se han marchando de Hollywood para rodar en sitios más baratos y equipados como los Pinewood Studios de Londres, lo que ya ha costado 52.000 puestos de trabajo en la industria durante los últimos cuatro años. Según este nuevo estudio, la fusión aceleraría la retirada de Los Angeles causando la pérdida de 4500 puestos de trabajo en cine y televisión. Casi nada.

Tal y como dicen los investigadores, “dos compradores se convierten en uno. La fusión reduce las opciones de poner en marcha proyectos independientemente, con el mayor aumento en concentración de compradores para los realitys y los talk shows”. Es más, anuncia que, sumando los puestos que se perderían como consecuencia de esos 4500, podríamos estar hablando de 10.360 puestos de trabajo. Demasiado como para no tenerlo en cuenta en juicio.

Desde Paramount han dicho, sorprendentemente, que tienen razón: Nuestra industria está en declive, la producción ha bajado y los trabajos se están perdiendo, y se perderán de verdad si no actuamos”. Según ellos, esta fusión llevaría a crear más puestos de trabajo, solo que fuera de Los Angeles. Supongo que la verdad la sabremos dentro de unos meses, cuando por fin se arreglen… o se decidan separar para siempre.

Las cosas se ponen crudas para Warner y Paramount, y puede que no lleguen a tiempo de cerrar la fusión

Se las prometían muy felices en Warner y Paramount después de alcanzar un acuerdo de fusión dejando a Netflix de lado, pero es posible que la copa de champán helada con la que iban a celebrar el acuerdo se les agüe, porque un juez que ordenó parar el tejemaneje interno durante 14 días para investigar si la protesta de varios estados de Estados Unidos tenía caso legal o no, ha decretado que tendrá otros 14 días más de parón. Y las cosas empiezan a ser preocupantes.

¿Fusión? No parece

Ahora, la fusión podrá ocurrir, como pronto, el 18 de agosto, mucho más tarde de lo que esperan: a partir del 1 de octubre, si no han firmado, Paramount tendrá que pagar 7 millones a Warner cada día que pase como parte de su pre-acuerdo. No está nada claro que puedan firmar, porque además de la demanda de los 12 estados está la del sindicato de guionistas, el WGA, que busca paralizar el proceso cuanto antes.

Para Paramount, los estados aliados no suponen un problema real, o eso afirman. De hecho, los han calificado como la unión más débil de la historia, pero es posible que el tiro les salga por la culata, porque sus argumentos tienen sentido y atacan al mayor problema de esta posible fusión: el monopolio. Paramount está en un callejón sin salida, porque está tan metida hasta las cejas que no le queda más remedio que darlo todo.

Y es que, si se quiere retirar, tiene que pagar 7000 millones de dólares a Warner, además de los 2800 que ya le tuvo que dar a Netflix en su momento por superar la apuesta del streamer por Warner. Aún queda mucho tiempo para que todo termine, y el 4 de marzo de 2027 debería estar todo firmado o, de lo contrario, Warner tendría que retirarse. La cosa se ha puesto emocionante, desde luego.