Según Cruise, la fusión de ambas empresas sería bendición para la industria del cine estadounidense. O eso ha dicho en The Pat MacAfee Show en unas declaraciones un tanto cuestiones. Afirmando que “creo que es increíble. Van a dar 30 películas al año: para mí es una comunidad, no una industria. Las personas en esos estudios no son solo personas en los estudios. Son mi familia. Sé que vamos a tener esas 30 películas. Quiero que nos unamos como comunidad para ayudar a hacerlas. No solo lo va a hacer Paramount: se va a necesitar la ayuda de cada artista para poder hacerlas”.
Esa es su propuesta. Hacer películas sin parar, algo que solo es posible con Paramount y con la fusión con Warner Bros. Llegando a afirmar que “si lo hacemos bien con esas, 30 películas se van a convertir en 40. Tener esa ventana y lo que significa… No es suficiente que pueda hacer ‘Días de Trueno 2’. Veo mucha gente talentosa que quiero que tenga la oportunidad de hacer las películas que quieren”.
¿Tiene base lo que dice Cruise? No más allá de que es la idea que tienen Ellison: fusionar ambas empresas y hacer 30 películas al año. Si sale bien. Si no sale bien, se reduciría a 20 o menos películas al año. Lo cual sería una catástrofe para la industria del cine y sería todo lo contrario de lo que está Cruise hablando. Pero es de suponer que este no es el momento de plantear lo que podría ocurrir si las cosas salen mal al jefe de Cruise.
Aunque todos dimos por terminada la telenovela de la fusión entre Warner y Paramount tras el anuncio de que, efectivamente, iban a unirse, lo cierto es que después ha dado mucho más de sí. Entre la denuncia, el juicio, el aplazamiento de la fusión y la pérdida de millones y millones cada día por parte de David Ellison, la cosa está cogiendo mala forma… y ahora, además, se ha sumado una investigación oficial del condado de Los Angeles que la hunde todavía más.
Perdiendo dinero y empleo
Hay que tener en cuenta que gran parte de las producciones se han marchando de Hollywood para rodar en sitios más baratos y equipados como los Pinewood Studios de Londres, lo que ya ha costado 52.000 puestos de trabajo en la industria durante los últimos cuatro años. Según este nuevo estudio, la fusión aceleraría la retirada de Los Angeles causando la pérdida de 4500 puestos de trabajo en cine y televisión. Casi nada.
Tal y como dicen los investigadores, “dos compradores se convierten en uno. La fusión reduce las opciones de poner en marcha proyectos independientemente, con el mayor aumento en concentración de compradores para los realitys y los talk shows”. Es más, anuncia que, sumando los puestos que se perderían como consecuencia de esos 4500, podríamos estar hablando de 10.360 puestos de trabajo. Demasiado como para no tenerlo en cuenta en juicio.
Desde Paramount han dicho, sorprendentemente, que tienen razón: “Nuestra industria está en declive, la producción ha bajado y los trabajos se están perdiendo, y se perderán de verdad si no actuamos”. Según ellos, esta fusión llevaría a crear más puestos de trabajo, solo que fuera de Los Angeles. Supongo que la verdad la sabremos dentro de unos meses, cuando por fin se arreglen… o se decidan separar para siempre.
David Ellison afirma que está dispuesto a cambiar la sede de Paramount a partir del 1 de octubre si no se levanta la demanda antimonopolio contra su empresa. Esta demanda, presentada por 12 estados por la adquisición de Warner Bros. y que haría que tenga que pagar 3 millones de dólares a los inversores de Warner por cada día a partir del 1 de octubre, no se llevaría a juicio hasta el 2 de marzo de 2027. Algo que Ellison busca evitar con esta amenaza.
Una amenaza con problemas
El abogado del estado de California, Rob Bonta, ha definido este movimiento como “un intento de chantaje al estado para que se le permita hacer un negocio ilegal”. Llegando a afirmar en su cuenta de X, la red social anteriormente conocida como Twitter, que, “Paramount ha perdido el norte como sigue perdiendo en las cortes. No funcionó la primera vez —en vísperas de nuestra demanda de julio— y no funcionará en esta ocasión“.
Este movimiento es tan repentino que Paramount ni siquiera sabe todavía dónde se movería de efectuar su amenaza. Los destinos más probables parecen ser Georgia, Texas y Tennessee, pero nadie parece tener claro cuál es el destino más probable en estos momentos.
En cualquier caso, un movimiento a esta escala sería difícil y problemático. Habría despidos y renuncias e incluso si se pudiera hacer, sería a costa de grandes problemas estructurales para Paramount, especialmente en un plazo de tiempo tan breve. Por lo cual, si bien la amenaza está sobre la mesa, cabe ver cómo acaba resolviéndose. Porque aunque suena contundente, no parece demasiado realista que puedan cumplirla. O no sin acabar en tantos o más problemas como si no la cumplen.
Se las prometían muy felices en Warner y Paramount después de alcanzar un acuerdo de fusión dejando a Netflix de lado, pero es posible que la copa de champán helada con la que iban a celebrar el acuerdo se les agüe, porque un juez que ordenó parar el tejemaneje interno durante 14 días para investigar si la protesta de varios estados de Estados Unidos tenía caso legal o no, ha decretado que tendrá otros 14 días más de parón. Y las cosas empiezan a ser preocupantes.
¿Fusión? No parece
Ahora, la fusión podrá ocurrir, como pronto, el 18 de agosto, mucho más tarde de lo que esperan: a partir del 1 de octubre, si no han firmado, Paramount tendrá que pagar 7 millones a Warner cada día que pase como parte de su pre-acuerdo. No está nada claro que puedan firmar, porque además de la demanda de los 12 estados está la del sindicato de guionistas, el WGA, que busca paralizar el proceso cuanto antes.
Para Paramount, los estados aliados no suponen un problema real, o eso afirman. De hecho, los han calificado como la unión más débil de la historia, pero es posible que el tiro les salga por la culata, porque sus argumentos tienen sentido y atacan al mayor problema de esta posible fusión: el monopolio. Paramount está en un callejón sin salida, porque está tan metida hasta las cejas que no le queda más remedio que darlo todo.
Y es que, si se quiere retirar, tiene que pagar 7000 millones de dólares a Warner, además de los 2800 que ya le tuvo que dar a Netflix en su momento por superar la apuesta del streamer por Warner. Aún queda mucho tiempo para que todo termine, y el 4 de marzo de 2027 debería estar todo firmado o, de lo contrario, Warner tendría que retirarse. La cosa se ha puesto emocionante, desde luego.
GameStop ya no es lo que era. No es solo que los precios que ofrezcan no se correspondan con la realidad del mercado del videojuego, sino que en general parece que solo se habla de ellos para hablar de polémicas. Pero es por buen motivo. Parece que siempre están envolviéndose en uno nuevo. Este año aún no había sido el caso, pero su CEO, Ryan Cohen, ha decidido cambiar eso, con la que probablemente sea la idea más rocambolesca del año: comprar eBay. Y hoy te vamos a contar todo sobre esta odisea.
Un plan sin fisuras
El pasado 3 de mayo, el CEO de GameStop, el ya mentado Ryan Cohen, hizo una promesa pública de lo más llamativa. Prometió que iba a comprar eBay. Poniendo sobre la mesa 56.000 millones de dólares, la valoración de mercado de la empresa, su pretensión era hacerse con la famosa tienda online para crear una nueva empresa capaz de competir en volumen e importancia con Amazon. Un propósito muy llamativo que llamó la atención de todo el mundo. No por su interés en comprar eBay, sino por cómo pretendía hacerlo.
Su explicación era sencilla. GameStop ya posee un 5% de las acciones de eBay. Su idea era invertir 28.000 millones de dólares en efectivo, de los cuales 20.000 saldrían de TD Bank, el undécimo banco más grande de EEUU, con los cuales comprarían las participaciones de la junta directiva. Después, emitirían otros mil millones en acciones y así controlarían el 70% de la empresa.
El problema es que nada de esto tiene sentido. Para empezar, la valoración de la propia GameStop está en 12.000 millones de dólares, por lo cual invertir 8.000 millones de dólares está fuera de la lógica. Cómo TD Bank o cualquier otro banco invertiría más del doble de lo que invierte la propia empresa interesada y en qué condiciones es algo que también quedo en el aire y que además, no tiene sentido sobre el papel. Y cómo iban a hacer para que les vendieran las acciones y pasar a controlar la junta directiva tampoco quedó claro en ningún momento.
Entonces, Cohen decidió hacer lo más lógico en estos casos: acudir a televisión para explicarse. En un lamentable espectáculo de casi treinta minutos donde el CEO de GameStop parecía no estar en sus cabales, estuvo esquivando de forma constante todas las preguntas del presentador y sus colaboradores, no aclarando ninguna de las dudas. Dejando en el aire cualquier clase de verosimilitud sobre la posibilidad de la compra.
eBay dice no
Todo esto se ha saldado con eBay haciendo un comunicado el pasado 12 de abril. En él, afirmaron que “hemos considerado que su propuesta no es creíble ni atractiva”. No quedándose ahí y queriendo confirmar lo que piensan al respecto, incidieron en que “la junta, con la ayuda de consejeros independientes, han estudiado su propuesta y han determinado rechazarla”. Cortando toda posibilidad de que esta compra se efectúe.
Pero siendo realistas, esta compra nunca se ha podido realizar. No había ninguna prueba material de que tuvieran los medios para hacerla, por mucho que existiera un hipotético interés. Entonces, ¿por qué hicieron esto? Es difícil de saber. Pero tampoco parece que vayan a parar aquí.
Porque de hecho, la odisea aún no ha acabado. Cohen ha afirmado su deseo, tras la negativa tajante de eBay, de que “los propios accionistas de eBay merecen la oportunidad de evaluarlos”. Afirmando que es irresponsable descartar una propuesta de 125 dólares por acción, “no quiero tomar decisiones precipitadas porque estamos tratando con gente que gana mucho dinero y no son dueños del negocio, pero haremos lo que sea necesario para presentar esta propuesta a los verdaderos propietarios de la empresa”. Por lo cual parece que aún tiene un as bajo la manga. O algo que ganar de continuar con esto.
¿Cuál es la razón de todo esto? Nadie lo tiene claro. Algunas personas quieren ver en este movimiento un intento por parte de GameStop de aumentar en valor sus acciones, pero, en realidad, sus acciones cayeron en el mercado tras el anuncio de la compra de eBay. Otros, han querido ver un intento de hacerse relevantes en un momento en que se está convirtiendo en una empresa cada vez menos relevante. Pero lo único seguro es que GameStop no va a comprar eBay. No de momento. Tampoco parece que vayan dejar de intentarlo aunque no tengan la credibilidad o los medios para que este pequeño pez se coma a esta gran ballena.
El presidente y CEO de Paramount, David Ellison, ha emitido una carta abierta en la que detalla los compromisos específicos hacia la comunidad creativa mientras la compañía persigue la fusión con Warner Bros. Discovery. Este movimiento significativo podría transformar el panorama de la industria del entretenimiento, adentrándose en una nueva era de colaboración y producción conjunta.
Dijo la sartén al cazo
En su comunicación, Ellison subraya que la entidad combinada tendrá como objetivo producir al menos 30 películas teatrales anualmente. Este compromiso resalta el enfoque de Paramount en fortalecer su línea de productos y satisfacer la creciente demanda de contenido cinematográfico, especialmente en un mercado donde las plataformas de streaming y las grandes producciones son cada vez más competitivas.
Además, Ellison se ha comprometido a mantener una estructura de mercado competitiva posterior a la fusión. Este aspecto es crucial para los creadores y productores independientes que ven en el nuevo conglomerado una oportunidad y un desafío. La intención es garantizar que, a pesar de la consolidación, se preserve un ecosistema donde emergen voces nuevas y se fomente la innovación.
La carta está dirigida especialmente a la comunidad creativa británica, indicando un deseo de establecer lazos más fuertes con los talentos y profesionales que forman parte de esa escena. Con esto, Paramount no solo busca consolidar su presencia internacional, sino también respaldar el trabajo de aquellos que están en la vanguardia de la narración y la producción cinematográfica.
Mientras se conocen más detalles sobre esta fusión y su impacto en el sector, el compromiso de Paramount hacia una producción robusta y un entorno competitivamente saludable es un paso que seguramente será monitoreado de cerca por estudios, creadores y espectadores por igual.
Spencer Neumann, director financiero de Netflix, ha afirmado que la compañía no tiene interés en las redes de medios tradicionales, a pesar de que un número récord de empresas en la industria del entretenimiento está siendo vendido o fusionado. Durante una reciente conferencia, Neumann destacó que, aunque se espera que la consolidación de activos de estudios y redes continúe, Netflix no se siente atraído por este fenómeno, al menos en lo que respecta a la integración de medios heredados.
Aunque las otras grandes plataformas se vendan, ellos no
El contexto actual del sector muestra una tendencia marcada hacia la consolidación, ya que múltiples jugadores han optado por aliarse o deshacerse de activos en medio de un paisaje cambiante impulsado por la transformación digital y los nuevos hábitos de consumo de los espectadores. Esta ola de fusiones y adquisiciones puede influir en la dinámica competitiva del mercado, obligando a los actores establecidos a repensar sus estrategias.
La postura de Netflix podría reflejar una confianza en su modelo de negocio centrado en la producción de contenido original y la oferta de un servicio de streaming que ha revolucionado la forma en que los consumidores acceden a títulos de entretenimiento. La compañía se ha destacado en este enfoque, priorizando la creación de series y películas exclusivas que atraen y retienen suscriptores.
Sin embargo, la consolidación en el ámbito de los medios podría tener repercusiones para Netflix en el futuro. Las sinergias derivadas de fusiones podrían permitir que otras compañías ofrezcan paquetes de contenido más atractivos, lo que podría poner presión sobre Netflix para adaptarse y evolucionar. En este sentido, algunos analistas especulan que Netflix puede tener que reconsiderar su postura si la competencia se intensifica de manera significativa.
La fusión entre Square y Enix en 2003 se vio profundamente afectada por el fracaso financiero de Final Fantasy: The Spirits Within, una película que marcó un hito y, al mismo tiempo, se convirtió en el catalizador de una serie de problemas internos dentro de Square. Hironobu Sakaguchi, el creador de la aclamada saga Final Fantasy, dejó la compañía en 2001, una decisión que, según el compositor Nobuo Uematsu, tuvo consecuencias devastadoras para la estructura organizativa de Square.
Sin Sakaguchi Square Enix no ha sido lo mismo durante 20 años
El estreno de Final Fantasy: The Spirits Within en 2001 resultó ser un fiasco financiero, lo que no solo erosionó la confianza en la gestión de Sakaguchi, sino que además retrasó la planeada fusión con Enix. Esto significó un momento crítico en la historia de Square, que vivía sus peores momentos justo antes de la fusión.
Tras su salida, Sakaguchi continuó siendo acreditado como productor ejecutivo en varios juegos de Final Fantasy hasta 2003. Uematsu, por su parte, dejó Square Enix en 2004 y. aunque ha trabajado como freelance, su legado musical sigue vivo en proyectos desarrollados por el estudio Mistwalker, fundado por Sakaguchi, donde ha contribuido a títulos como Blue Dragon y Lost Odyssey.
Estos eventos han dejado una marca indeleble en la historia de la compañía, señalando un cambio significativo en su dirección y futuro en la industria de los videojuegos.