Activision ha enfrentado una crisis de ciberseguridad significativa tras la aparición de múltiples hackeos en Call of Duty WWII, desde que el juego fue añadido a Game Pass en PC. Estos incidentes han llevado a la compañía a retirar el título de la tienda de Windows y a desactivar sus servidores multijugador en esta plataforma, impactando a los jugadores que solo pueden disfrutar del modo campaña para un solo jugador.
Un problema exclusivamente de la versión de Game Pass
Los hackeos aprovechan una vulnerabilidad crítica de ejecución remota de código, que permite a los atacantes ejecutar software malicioso en los ordenadores de los jugadores mientras están conectados a partidas multijugador. Este problema se detectó poco después del lanzamiento del juego en la plataforma de Microsoft, lo que ha sorprendido a muchos, dado que Call of Duty es conocido por sus rigurosos estándares en la detección de tramposos.
A diferencia de la versión de Windows, la versión de Call of Duty WWII en Steam parece no presentar las mismas fallas de seguridad, lo que plantea preguntas sobre el manejo de los lanzamientos y la seguridad en diferentes plataformas. Activision ha enfatizado la necesidad de realizar controles de seguridad rigurosos antes del lanzamiento de juegos en línea, especialmente para aquellos que pueden atraer un gran número de jugadores, como es el caso de Game Pass.
A pesar de las preocupaciones de ciberseguridad, los jugadores de consolas Xbox siguen pudiendo disfrutar del multijugador sin incidentes. Sin embargo, la incapacidad de proporcionar un entorno seguro para el juego en PC ha suscitado críticas sobre la gestión de la seguridad en títulos que, aunque no son nuevos, requieren atención continua. Se espera que Activision tome medidas para evitar que situaciones similares ocurran en el futuro, asegurando que los lanzamientos de juegos siempre cumplan con estándares de seguridad actualizados.