El CEO de SNK, Kenji Matsubara, ha dejado su cargo a tan solo semanas del lanzamiento de Fatal Fury: City of the Wolves, en medio de un contexto crítico para la compañía. Aunque no se ha confirmado oficialmente el motivo de su salida, se especula que el rendimiento del juego y la efectividad de la campaña publicitaria han jugado un papel significativo en esta decisión.
Ni la crítica ni el público sienten interés por el juego
A pesar de contar con buenas valoraciones en Steam y un 80 en Metacritic, City of the Wolves no ha logrado alcanzar las expectativas de ventas. En sus primeros once días, el juego vendió únicamente 6,302 copias en Japón y alcanzó un pico de 4,674 jugadores simultáneos en Steam, cifras que quedan por debajo de su beta y de otros títulos competidores como Tekken 8 y Street Fighter 6. A pesar de un despliegue publicitario sin precedentes que incluyó eventos deportivos de alto perfil y una notable colaboración con figuras como Cristiano Ronaldo, el juego no logró entrar en las listas de los 20 más vendidos en PS5 ni en Norteamérica ni en Europa.
Durante su mandato, Matsubara lideró una transformación en SNK, buscando expandir su división de desarrollo y reforzando sus áreas de ventas y marketing con una visión global. Sin embargo, el fracaso de ‘City of the Wolves’ ha puesto en entredicho la efectividad de estas estrategias. Con la salida de Matsubara, la compañía ahora enfrenta el desafío de redefinir su estrategia en un mercado competitivo.
La situación actual de SNK es crítica, y su capacidad para gestionar esta transición y devolver la compañía a la senda de la rentabilidad será esencial para su futuro. Matsubara, quien continuará como asesor, deja un legado mixto en una de las desarrolladoras más icónicas del mundo de los videojuegos.