Billie Elish es uno de los grandes fenómenos musicales de nuestro tiempo. Te guste más o menos, tiene la capacidad de llenar estadios y movilizar a una cantidad obscena de gente. Es una estrella del pop, lo sabe y eso significa que puede trabajar con los mejores. Incluso en otros campos del arte.
Es por eso que ahora se estrena en cines Billie Eilish – Hit Me Hard and Soft: The Tour (Live in 3D), un concierto dirigido y producido por James Cameron. Pero este no es el primero ni será el último de las películas de conciertos que han existido a lo largo de la historia. Es un género en sí mismo, a estas alturas, y uno muy bien cultivado y con algunos hitos de lo más interesante. Por eso vamos a hacer una pequeña exploración de cómo ha ido evolucionando a lo largo del tiempo a través de cinco de sus mayores hitos. Los cinco películas de conciertos que debes ver si nunca has visto uno y quieres
Duran Duran: Unstaged
Si hablamos de un músico tremendamente popular llamando a un artista venerado para grabar su concierto, Duran Duran: Unstaged es probablemente lo más cercano que podamos encontrar a Billie Eilish – Hit Me Hard and Soft: The Tour (Live in 3D). Porque este concierto dirigido por David Lynch es todo lo que podríamos esperar de Duran Duran, incluido ser tremendamente ochenteros, y todo lo que nos gusta del fallecido David Lynch, tan surrealista y obsesionado con la estética como estaba. Un concierto fascinante como un choque de mundos imposible que sigue siendo una auténtica delicia de ver.
Taylor Swift: The Eras Tour
Dejar fuera la mayor película-evento de, probablemente, la historia, sería un error. The Eras Tour ha sido algo más que una película de concierto: ha sido un fenómeno social. Popularizando el sing along, arrastrando a fans a los cines cuando estaban de cada caída y demostrando la capacidad que tiene la que es, indiscutiblemente, la mayor estrella del pop de nuestro tiempo, esta es una película importante. Quizás no por sus méritos artísticos, pero sí por su alcance y sus circunstancias. Lo cual es algo a valorar.
Adventure In Music
Aunque hoy quizás no sería considerada una película de concierto como tal, Adventure in Music se puede considerar la pionera de esta clase de películas. Estrenada en 1944, causó revuelo porque no tenía trama y era, esencialmente, un concierto de diferentes compositores, clásicos y contemporáneos, frente a una cámara. Aunque no gustó a la crítica del momento y su director, Reinald LeBorg, afirmó que no merece la pena ser tenida en cuenta para un análisis serio, la realidad es que aquí empezó todo. Y sí merece la pena hacer análisis serios de este clásico
The Beatles: Get Back – The Rooftop Concert
Probablemente el concierto más famoso de la historia sea el de Los Beatles en la azotea de Savile Row en Londres. Esta es la grabación del mismo, remasterizada, recoloreada y, a través de todo el metraje de archivo encontrado, recontextualizado en toda la medida posible por Peter Jackson. Una absoluta delicia preservada para los tiempos que demuestra porqué Los Beatles fueron unos genios únicos como los que no tendremos otros.
Stop Making Sense
La película de concierto más celebrada y querida de todos los tiempos dirigida por el director de El silencio de los corderos es un concierto de 1984 de David Byrne. Pionero en el uso de técnicas de audio digital, pero además con un concierto espectacular y una filmación soberbia, es una de esas películas imprescindibles para cualquiera que se considere cinéfilo. Incluso quienes no son fans de Byrne o Demme. Porque aunque las películas de conciertos es un género muy particular, eso no significa que no hayan dejado huella en la historia del cine.